Ayer se manifestaron decenas de personas ante la Plaza de Toros de Ondara por la corrida que tendrá lugar el día 7 de septiembre en la localidad y que ha sido solicitada por la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana, dirigida por Vicente Barrera Simó. El pueblo no celebraba una corrida de toros desde 2008.
La manifestación, organizada por la plataforma ‘Ondara sense crueltat animal’ y en la que participó también la asociación APAD, defendía el lema «la tortura no es cultura», mientras los participantes rodeaban la Plaza de Toros cogidos de las manos.
El Ayuntamiento de Ondara se vio obligado a aprobar la cesión del espacio, con el voto a favor de PSOE y la abstención de Compromís y PP, debido a que la ley ampara que las autoridades deben ceder los edificios de titularidad municipal a cualquier persona que pida alquilar y llevar a cabo cualquier tipo de evento en ellos, a no ser que se esté incurriendo en algún delito, según explicaba a este periódico la regidora de Cultura de Compromís Ondara, Àngels Grimalt.
En caso de haberse negado, el Ayuntamiento se podría enfrentar a penas de hasta 4 años de prisión y 15 de inhabilitación, no solo en el ejercicio político, sino también de cualquier cargo de tipo funcionario.
Sin embargo, los habitantes de Ondara siguen con su lucha y han acordado manifestarse el primer jueves de cada mes en la Plaza de Toros.






