El profesorado valenciano ha dado un paso estratégico en su proceso de movilización con la firma de un acuerdo unitario de negociación respaldado por nueve entidades educativas. Este pacto nace en un contexto de protestas y organización creciente del colectivo docente, que busca responder de forma conjunta a lo que califican como una situación límite del sistema educativo público.
Las organizaciones firmantes, CADPV, STEPV, CCOO, UGT, CSO, COS, CGT, CNT y Docents en Lluita, han decidido sumar fuerzas para reforzar la defensa de sus derechos laborales y de una educación pública de calidad.
Un diagnóstico crítico del sistema educativo valenciano
El documento parte de una denuncia clara: la educación pública valenciana ha sufrido un proceso de deterioro en los últimos años, afectando tanto al alumnado como al profesorado y a las infraestructuras educativas. En este contexto, el profesorado ha impulsado asambleas y espacios de coordinación que han desembocado en este acuerdo, concebido como una hoja de ruta común para futuras negociaciones con la Administración educativa.
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Las principales medidas: salarios, ratios y plantillas
El acuerdo se articula en torno a varias líneas estratégicas:
Recuperación del poder adquisitivo
Se plantea recuperar alrededor de un 20% del salario perdido desde 2010, lo que supondría unos 500 euros mensuales, además de una revisión salarial ligada al IPC y la recuperación íntegra de pagas extraordinarias.
Reducción de ratios
El documento propone una bajada significativa del número de alumnos por aula, con objetivos como 15 estudiantes en infantil y primaria, 20 en ESO y bachillerato, y límites más estrictos en etapas tempranas.
Refuerzo de plantillas
Incluye la creación de 2.000 nuevas plazas docentes, el refuerzo de perfiles especializados (orientadores, PT, AL) y la recuperación del acuerdo de plantillas de 2023.
Menos burocracia y mejores condiciones laborales
Otro de los pilares del acuerdo es la mejora de las condiciones de trabajo del profesorado. Entre las propuestas destacan:
- Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales
- Disminución del horario lectivo (18 horas en primaria y 15 en secundaria)
- Sustitución inmediata de bajas
- Plan de desburocratización
Además, se incluyen medidas de conciliación, la reducción de carga para mayores de 55 años y el impulso de la jubilación anticipada.
Infraestructuras, salud mental y modelo lingüístico
El acuerdo también aborda aspectos estructurales del sistema:
Infraestructuras educativas
Se exige un plan de climatización de centros, la finalización del Pla Edificant y la reconstrucción urgente de centros afectados por la DANA.
Salud mental
Se propone la creación de un servicio específico de apoyo psicológico para el profesorado ante el aumento del estrés y el desgaste profesional.
Modelo lingüístico
El texto reclama la recuperación de un modelo educativo con el valenciano como eje de cohesión y la retirada de restricciones a autores en el currículo.
Calendario de aplicación y presión negociadora
El acuerdo establece un calendario progresivo que arrancaría en el curso 2026-2027 y se extendería hasta 2028, con medidas inmediatas como la sustitución de bajas o la reconstrucción de centros.
Asimismo, introduce una condición relevante: la posibilidad de no iniciar oposiciones si no se garantizan retribuciones a los tribunales, lo que evidencia el nivel de presión sindical.
Unidad sindical como estrategia clave
Las entidades firmantes subrayan que este acuerdo representa un ejercicio de unidad sin precedentes recientes en el sector educativo valenciano. El objetivo es claro: negociar con mayor fuerza frente a la Conselleria d’Educació y lograr cambios estructurales reales. «La unidad es nuestra fuerza», destacan, en un mensaje que resume el espíritu del documento y del momento actual del profesorado valenciano.






