Vecinos y comerciantes de El Poble Nou de Benitatxell se concentraron este domingo, 22 de marzo, a las 12:30 horas, frente al Ayuntamiento en una convocatoria vecinal con la que quisieron visibilizar su malestar por la gestión del consistorio.
La protesta fue difundida a través de un llamamiento público en el que se apelaba a la participación ciudadana bajo el lema de que «el pueblo se moviliza», invitando a compartir, acudir y difundir la convocatoria. En ese mensaje, los organizadores señalaron que el objetivo de la concentración era mostrar el descontento por lo que consideran una mala gestión municipal.
En el manifiesto difundido con motivo de la protesta, vecinos y comerciantes exponen su «profundo malestar e indignación» por diversas cuestiones relacionadas con la marcha del municipio. Entre ellas, aluden a las obras ejecutadas en calles como Major y Pau, asegurando que durante más de un año han soportado calles cerradas, accesos complicados, ruido, polvo y una caída de la actividad económica, con especial incidencia en el comercio local.
Asimismo, cuestionan la gestión de las ayudas anunciadas para los negocios afectados por esas obras, al considerar que han llegado tarde y condicionadas a la justificación de pérdidas. También muestran su rechazo al incremento de algunas tasas e impuestos, como la recogida de basura y el IBI, al entender que suponen una carga añadida para familias y establecimientos.
Otro de los puntos incluidos en el comunicado hace referencia a infraestructuras y proyectos pendientes. En este sentido, los convocantes mencionan la rotonda de Cansalades y otra infraestructura comprometida en la zona de Lady Elizabeth, cuya ejecución, según sostienen, sigue sin materializarse. Junto a ello, también reclaman explicaciones sobre la instalación de semáforos en las calles Major y La Mar, así como sobre la situación de la plaza de Les Pesqueres, que describen como paralizada y sin plazos claros.
Además, el manifiesto señala que el Ayuntamiento mantiene varios parkings alquilados con un gasto mensual que, según los convocantes, asume el conjunto de la ciudadanía sin que se haya explicado con claridad su necesidad.
A partir de este diagnóstico, los participantes en la concentración reclamaron una planificación «más responsable y transparente» de las obras públicas, con plazos realistas y medidas de apoyo desde el inicio para las personas afectadas. También pidieron una revisión de la política fiscal municipal, el cumplimiento de los compromisos adquiridos y una mayor información sobre determinadas actuaciones urbanas y de movilidad.
Los convocantes enmarcaron la protesta como una llamada a la responsabilidad institucional y a una gestión que, a su juicio, tenga más en cuenta a vecinos y comerciantes. En el cierre del manifiesto, defendieron la necesidad de una gestión municipal «más justa y eficaz», en defensa del comercio local y del bienestar general del municipio.






Ya pueden lo pobleros disfrutar los manjares de la peatonalizacion del pueblo exterminando toda actividad económica, pero a cambio serán supermegaresilentes, por bo hablar del tapón de trafico en que se ha convertido este pueblo al modificar o prohibir algunos sentidos de circulación.
Esto no puede ser obra de incompetentes.