La Generalitat Valenciana ha iniciado los trabajos para elaborar un mapa detallado de las zonas inundadas por la DANA Adam en la Marina Alta y la Safor. El objetivo es determinar hasta dónde llegó el agua durante las inundaciones de los días 18 y 19 de octubre, qué profundidad alcanzó en los diferentes puntos del territorio y cómo se distribuyó la crecida.
La actuación permitirá reconstruir el comportamiento de las inundaciones y contrastar los resultados con los mapas de peligrosidad existentes. El estudio también analizará las posibles alteraciones sufridas por cauces, barrancos y sistemas de drenaje, con el propósito de disponer de información más precisa para futuras actuaciones de prevención y gestión del riesgo.
Los trabajos han sido puestos en marcha por la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, a través de la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental, después del episodio de lluvias extraordinarias que afectó a ambas comarcas.
Los técnicos medirán las marcas que dejó el agua en edificios e infraestructuras
La recopilación de información está a cargo del Servicio de Gestión de Riesgos en el Territorio, cuyos equipos registran datos que permiten delimitar las áreas afectadas y determinar los calados alcanzados por el agua, es decir, la profundidad de la inundación en cada punto analizado.
Una de las principales fuentes de información son las marcas de inundación que permanecen visibles en edificaciones, infraestructuras y otros elementos del territorio. Estas señales permiten conocer la altura hasta la que llegó el agua y aportan referencias para reconstruir el episodio.
Los técnicos utilizan herramientas georreferenciadas para registrar la ubicación precisa de estas evidencias. A cada punto se incorporan fotografías y otros datos que ayudan a documentar el nivel alcanzado por el agua.
Posteriormente, toda la información se almacena en bases de datos geográficas y se procesa mediante sistemas de información geográfica (SIG), que permiten relacionar los registros obtenidos con su localización sobre el terreno.
Un nuevo mapa mostrará la extensión y profundidad de las inundaciones
Con los datos recopilados, la Generalitat elaborará una cartografía que representará las superficies inundadas y los distintos niveles alcanzados por el agua durante la DANA Adam. El trabajo no se limitará a señalar qué zonas quedaron anegadas. También permitirá estudiar cómo se extendió el agua sobre el territorio y reconstruir su comportamiento durante el episodio meteorológico.
Esta información resulta especialmente relevante en comarcas como la Marina Alta y la Safor, donde las inundaciones afectaron tanto a núcleos urbanos como a zonas agrícolas, caminos e infraestructuras. En la cuenca del río Girona, por ejemplo, el temporal provocó daños en municipios como Els Poblets, mientras que las acumulaciones de agua también afectaron a terrenos de la Marjal y explotaciones agrícolas del entorno de Pego.
Cambios en barrancos, cauces y drenajes
De forma paralela a las mediciones de las zonas inundadas, la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental está analizando las afecciones sobre cauces, barrancos, sistemas de drenaje y otros elementos hidráulicos.
Los técnicos estudiarán si las inundaciones han provocado modificaciones en su configuración y si se han producido procesos de erosión, acumulaciones de sedimentos o alteraciones de la capacidad de desagüe.
Estas observaciones permitirán identificar posibles cambios en el funcionamiento de los sistemas que conducen o evacuan el agua. El análisis también aportará información para comprender cómo respondió el territorio ante unas precipitaciones extraordinarias.
Revisión de los mapas de riesgo de inundación
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es actualizar y completar la información disponible sobre el riesgo de inundación en las zonas afectadas de la Marina Alta y la Safor. Los resultados se utilizarán para contrastar la cartografía de peligrosidad existente con los registros obtenidos después de la DANA Adam. De esta manera, los equipos técnicos podrán comprobar cómo se relacionan las áreas identificadas previamente como inundables con la extensión y los niveles de agua observados durante este episodio.
La información recopilada también servirá de base para elaborar informes técnicos y sectoriales relacionados con la inundabilidad, así como para mejorar la evaluación hidrológica e hidráulica del territorio ante fenómenos meteorológicos extraordinarios. El estudio podrá aportar criterios para futuras decisiones de planificación y gestión del riesgo, al proporcionar una descripción más detallada de las inundaciones y de sus efectos sobre el terreno.
Mejorar la planificación ante futuras riadas
La elaboración de esta cartografía llega después de una DANA que ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de distintas zonas de ambas comarcas frente a las lluvias torrenciales. En municipios de la Marina Alta afectados por la crecida del Girona, como Els Poblets y El Verger, los responsables municipales han planteado la necesidad de revisar infraestructuras hidráulicas, mejorar el mantenimiento de los cauces y estudiar medidas que permitan reducir los daños ante futuras avenidas.






