Cada vez es más común encontrar en las calles a polluelos o aves ya adultas en el suelo, inmóviles y sin acertar a alzar el vuelo. Numerosos vecinos de la comarca las encuentran y en ocasiones hay desconocimiento sobre cómo actuar en este tipo de situaciones. Con toda la buena intención se les recoge del suelo y se les proporciona comida y agua, aunque a veces esto puede ocasionar peores consecuencias para el animal.
Las especies más comunes que podemos encontrar en esta situación son el vencejo, el avión común y la golondrina común, todos ellos insectívoros. En Xàbia, por ejemplo, desde la pasada ola de calor se han reportado varios casos de vencejos en apuros que han tenido que ser rescatados.
La Asociación para la defensa de la naturaleza al sur de Valencia (Adensva) y, concretamente, su grupo de rescate, se encarga de atender este tipo de incidentes. Además, existe el Centro de Recuperación de Fauna Santa Faz, que opera en la provincia en estas emergencias con especies protegidas.
Una de las integrantes de Adensva, Beatriz Capdevila Colomer, auxiliar de veterinaria, experta en aves y residente en Xàbia, asegura que es un problema recurrente de la época estival y que se ha acentuado en los últimos años. «La principal causa de que esto ocurra es el calor extremo», afirma, y aunque ha ocurrido desde siempre, sí se ha notado un aumento en la notificación de este tipo de problemas, «porque sucede más o porque la población está más concienciada».
Es común hablar, sobre todo, en estos casos de los vencejos, explica la especialista, porque «pasan toda su vida volando y solo se posan para criar. Además, anidan en los huecos que encuentran en edificios o tejas». Por este motivo, cuando el ambiente del nido es demasiado cálido, los polluelos se dejan caer en busca de alivio térmico.
También puede ocurrir que piensen que ya están preparados para volar, pero en realidad no. En el caso de los ejemplares adultos, puede ser debido a un problema de deshidratación, desnutrición o colisión. En el caso del avión común o la golondrina común, los polluelos pueden haber caído debido a la rotura de sus peculiares nidos.
Aunque el calor no es la única explicación para las caídas de las aves. Otras molestias que provocan estos efectos en los animales derivan de las festividades de verano. Los ruidos, petardos y cohetes, también influyen negativamente en las aves, como en otras muchas especies.
Además, la reducción de insectos y mosquitos como consecuencia del cambio climático debilita a las aves para los que son su alimento principal. «La desnutrición debilita a los polluelos, que creen que es ya el momento de salir, pero sus plumas no están bien desarrolladas», añade Capdevila.
Protocolo de actuación al encontrar un ave caída
La experta en aves y rescate ofrece algunos consejos para la población que se encuentre con la situación de tener que socorrer tanto a un vencejo como a un avión común o golondrina. «Es crucial saber cómo actuar para no dañar al animal y garantizar su supervivencia», avanza.
Qué sí hacer
- Contactar inmediatamente con el Centro de Recuperación de Fauna, con Adensva o con alguna autoridad local, como la policía. Es vital «enseguida contactar» con las organizaciones especializadas. La rapidez de la actuación «puede determinar que el ave viva o muera».
- Recoger al ave, solo en el caso de los vencejos, aviones y golondrinas, si la ayuda especializada o local tarda en llegar.
- Colocar al ave en una caja de cartón, ubicarlo en un lugar con tranquilidad, donde no haya mucho ruido.
- Colocar papel de cocina o material de color blanco en el fondo de la caja para que los especialistas puedan evaluar las heces y determinar si hay deshidratación o infección.
- Proporcionar hidratación, solamente si la ayuda de expertos tarda en recogerlos. Es posible hidratarlos con una «gotita de agua en la punta del pico, utilizando una jeringa o la punta del dedo». Es fundamental dejar que el ave «absorba sola la gota de agua», sin abrir el pico ni introducir la jeringa, «ya que tienen un agujero en la lengua que lleva a las vías respiratorias. Si les entra el agua por las vías respiratorias puede ser fatal y se puede producir infección de las mismas».
Qué no hacer
- No dar de comer ni de beber, a no ser que lo indique una persona experta. Sobre todo, «no se les puede dar ni pan, ni galletas, ni pienso de gato», aunque a veces se mencione, no es bueno para ellos. Son insectívoros estrictos y su sistema digestivo no está preparado para otros alimentos.
- No forzar la alimentación. No se debe intentar abrir el pico a la fuerza para alimentarlos, ya que el pico de los polluelos es muy blando y se puede «deformar», lo que sería una «sentencia de muerte» para ellos.
- No usar jaulas con barrotes. Las jaulas con barrotes pueden dañar sus plumas, algo crítico para aves que vuelan toda su vida, como los vencejos.
Otras especies que se pueden observar en el suelo
Es importante saber que existen otro tipo de aves cuyos polluelos se pueden encontrar en el suelo. Estos son los gorriones, mirlos y verdecillos, cuyos progenitores pueden bajarlos a tierra para «enseñarles a volar y a alimentarse en el suelo», por lo que «a menudo, no están en apuros, sino que están en proceso de aprendizaje», explica la experta en aves.
Por este motivo, con estas especies se recomienda «mejor no cogerlos si no están seguros de que están en verdadero peligro». Solo deben recogerse si se encuentran en un «sitio peligroso, como en una carretera o con depredadores al acecho». En todo caso, siempre se recomienda contactar con expertos antes de realizar un rescate con desconocimiento.
Dónde contactar y cómo colaborar
En la provincia de Alicante, el principal punto de contacto es el Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz, organismo oficial encargado de atender fauna silvestre herida o en peligro. Se recomienda contactar directamente con ellos para conocer los horarios y procedimientos de recogida. Su personal especializado puede asesorar sobre los pasos a seguir y garantizar que el animal reciba la atención adecuada.
Por otro lado, la asociación Adensva dispone de un Grupo de Rescate de Fauna Silvestre, compuesto por voluntarios autorizados para cuidar de especies protegidas como vencejos, golondrinas y aviones. Este grupo actúa como refuerzo del centro de Santa Faz, especialmente en momentos de saturación, que suelen ser muy comunes. Coordinan los rescates asignando cada caso al voluntario más cercano.
Mail del grupo de rescate: rfs.adensva@gmail.com
Desde la asociación se encargan también de controlar casos de aves que han sufrido una colisión, normalmente en pistas de pádel, o que han sufrido electrocuciones. Desde la organización, «proponen medidas para evitar que estos casos sucedan y pueden recurrir a la justicia cuando existen casos repetidos de muerte de especies de aves muy importantes, la mayoría rapaces». Actualmente, buscan voluntarios, ya que el equipo es reducido. Cualquier persona con compromiso y ganas de colaborar puede unirse. La asociación comparte información y casos reales en sus perfiles de Instagram y Facebook, a través de los cuales también se puede contactar con ellos.











Prohibir la contaminación acústica y atmosférica de los fuegos artificiales Por el bien de la flora y la fauna. Los fuegos artificiales significan puro estrés y sufrimiento para la fauna.
Completamente de acuerdo con Jaqueline, la contaminación acústica tendría que reconsiderarse, y si no se renuncia a ella, por lo menos estudiar en que zonas puede realizarse para que su impacto negativo sea menos perjudicial para los animales y para las personas. Desde el respeto y no desde la imposición.
Me gustarís saber de dónde o de quien ha surgido la «genial» idea de montar la pirotecnia en la misma plaza Jaime I, donde hay palmeras y árboles en los que anidan aves,
Los fuegos artificiales hay desde toda la vida aquí. Pero las antenas 5G poco tiempo. Si la gente supiera que las frecuencias también pueden ser perjudiciales…