La primera fase del II Fòrum de la Nova Ruralitat, impulsado por la Mancomunitat Cultural de la Marina Alta y la Xarxa Jove Comarcal, ha concluido con éxito tras la celebración de la última mesa de debate el pasado viernes en Gata de Gorgos. Esta iniciativa ha reunido a lo largo de los meses de abril y mayo a profesionales, jóvenes emprendedores y agentes del desarrollo rural en cuatro sesiones celebradas en l’Atzúbia, Parcent, Beniarbeig y Gata de Gorgos, con el objetivo de abordar los grandes desafíos del medio rural contemporáneo.
Vivienda y emprendimiento juvenil, ejes del debate
Los encuentros se han centrado en dos cuestiones clave para el futuro de los pueblos de la comarca: el acceso a una vivienda digna para la juventud y el impulso del emprendimiento como motor de revitalización económica y social. Las mesas de debate han funcionado como espacios de intercambio de experiencias y buenas prácticas, pero también como una herramienta fundamental para la recogida de datos que nutrirán el estudio final del II Fòrum. Este documento se presentará durante las jornadas de clausura previstas para los días 24 y 25 de octubre en Orba.
La participación continúa con encuestas y grupos de discusión
Con el objetivo de ampliar la representatividad y diversidad de voces en el estudio, el equipo organizador ha activado una segunda fase participativa que incluye la difusión de dos encuestas en línea, una centrada en la vivienda y otra en el emprendimiento en la Marina Alta. Están dirigidas tanto a técnicos y representantes de instituciones como a la ciudadanía en general.
Además, se están preparando grupos focales de discusión, donde jóvenes de distintas zonas de la comarca (costa, interior y áreas intermedias) debatirán sobre sus preocupaciones y dificultades a la hora de desarrollar un proyecto de vida en su territorio. Estos grupos, que se celebrarán entre el 20 y el 30 de julio, permitirán recoger aportaciones cualitativas desde distintos perfiles y realidades.
El II Fòrum de la Nova Ruralitat se consolida así como una herramienta estratégica para el diseño de políticas públicas adaptadas a la realidad rural de la Marina Alta, con el propósito de construir una ruralidad «arraigada, innovadora y habitable».






