Casi 500 personas, según las estimaciones de la Policía Local de Pedreguer, se alzaron el pasado sábado 8 de marzo, en las calles de la localidad, para dejar claro que el movimiento feminista está más vivo que nunca y que no permitirá ningún retroceso en los derechos de las mujeres.
La manifestación, convocada por la Comisión Municipal de Igualdad —formada por entidades y ciudadanía del pueblo—, fue una demostración de fuerza colectiva y de rechazo rotundo ante cualquier intento de recortar las conquistas sociales alcanzadas con años de lucha.
La jornada fue un clamor de dignidad y resistencia, donde las voces de mujeres y hombres de todas las edades se unieron para exigir igualdad real y denunciar las estructuras que perpetúan la discriminación y la violencia machista.
El acto estuvo acompañado por un ambiente reivindicativo y combativo, gracias a la colaboración de diferentes colectivos que aportaron fuerza y energía a la movilización. «Queremos agradecer especialmente», dijo la Concejala de Igualdad, Noèlia Miralles Gilabert, «la presencia y el apoyo de los Traginers de Pedreguer, la Muixeranga de la Marina Alta, la batucada Satumka, el GAF de Pedreguer, así como el IES Pedreguer, el CEIP Alfàs y el CEIP Trinquet con su batucada, ya que su implicación fue fundamental para convertir la manifestación en una jornada histórica de resistencia y sororidad».
El momento más emotivo se vivió al llegar a la Plaça de l’Amistat, donde la Muixeranga de la Marina Alta invitó a las mujeres presentes a unirse para formar una «piña» compuesta exclusivamente por mujeres. La respuesta fue inmediata y decidida: varias mujeres se unieron con firmeza y orgullo, dando forma a una piña que simbolizaba la fuerza y la unidad del movimiento feminista. Este gesto colectivo puso el punto final a la manifestación con una imagen de sororidad y empoderamiento que emocionó a todas las personas presentes.
Pedreguer dejó claro que no cederá ante los discursos reaccionarios ni ante las políticas que buscan arrebatar los derechos conquistados por las mujeres. El movimiento feminista es imparable, y Pedreguer continuará alzando la voz hasta lograr una igualdad plena y real.









