El Poble Nou de Benitatxell refuerza su apuesta por un turismo pausado, consciente y respetuoso con el entorno. Tras años promocionándose como un municipio de descanso, paz y tranquilidad frente a la masificación que sufren otros destinos de la Costa Blanca, el departamento de Turismo ha dado un paso más en su iniciativa ‘Turismo para respirar’, que ahora incorpora contenidos en inglés y francés, además de los ya existentes en valenciano y castellano.
Este proyecto, lanzado el pasado año, es el eje central de otras actividades como el ciclo estival de meditaciones gratuitas, posturas de yoga y ejercicios de conciencia corporal ‘Respira l’estiu’. Su objetivo es ofrecer una forma distinta de disfrutar de las vacaciones en la Costa Blanca, invitando a la atención plena en parajes emblemáticos del municipio.
A través de la web turismeperarespirar.com, vecinos y visitantes pueden acceder a cinco meditaciones guiadas asociadas a cinco enclaves: el mirador del Portalet, la cala del Moraig, el Morro Roabit, el parque de Les Fonts y los pozos de l’Abiar. En cada ubicación hay instalada una peana con un código QR que enlaza con la información del lugar y la sesión de meditación correspondiente, disponible también en Spotify y YouTube.
Cada audio incluye una breve introducción al entorno y una propuesta de práctica de mindfulness, centrada en la respiración, las sensaciones, los pensamientos, las emociones, la compasión o la conexión con la naturaleza. Aunque el proyecto invita a realizar las meditaciones in situ, también permite practicarlas a distancia.
El concejal de Turismo, Víctor Bisquert, ha destacado que esta herramienta busca «que Benitatxell llegue a mucha gente practicante de la meditación de una forma diferente, mediante meditaciones únicas y exclusivas de la localidad». Según añade, «este recurso no solo busca fomentar un turismo diferente, lejos de masificaciones y en conexión con la naturaleza, sino que además la meditación va unida a un componente ético que también es necesario introducir en el actual turismo. Se busca no solo el bienestar personal sino también el del lugar que se visita, protegiendo y no dañando el patrimonio cultural y natural del destino y respetando la forma de vida propia de la población local, teniendo en consideración su lengua, tradiciones, costumbres o forma de vida tranquila».






