'Arrels Vives' se estrena: el documental y la serie sobre la memoria de la Marina Alta comienza su gira por la comarca
Buscador

‘Arrels Vives’ se estrena: el documental y la serie sobre la memoria de la Marina Alta comienza su gira por la comarca

Información
Fecha de inicio: 08 de octubre de 2026
Fecha de finalización: 04 de diciembre de 2026
Tipo de evento: Cine
Lugar: Gata de Gorgos, Orba, Xaló, El Verger, Pedreguer, Dénia y Benitatxell
Entrada: Libre

Las historias recogidas durante años en casas, campos, talleres, comercios y junto al mar están preparadas para regresar a los lugares donde sucedieron. Después de meses descubriendo los primeros fragmentos del proyecto a través de sus tráileres, Col·lectiu Mirades inicia este 8 de octubre la ruta de preestrenos de Arrels Vives, el ambicioso proyecto documental con el que la productora independiente de la Marina Alta reconstruye la profunda transformación social, económica y cultural experimentada por la comarca durante el último siglo.

Gata de Gorgos será la primera parada. El 8 de octubre, a las 19:00 horas, el Centre Social acogerá el primer preestreno de una ruta que se prolongará hasta diciembre y que recorrerá diferentes localidades de la comarca, además de hacer escala en València.

La gira tendrá una particularidad que responde a la propia arquitectura de Arrels Vives. El proyecto está compuesto por un largometraje documental y siete cortometrajes dedicados específicamente a Dénia, Gata de Gorgos, Pedreguer, El Verger, Els Poblets, Poble Nou de Benitatxell y Xaló.

En cada parada correspondiente a uno de esos siete municipios se proyectará el cortometraje específico de la localidad y también el largometraje. El espectador podrá así contemplar la memoria más próxima de su pueblo y, en la misma sesión, descubrir cómo esas experiencias particulares forman parte de una transformación compartida por toda la Marina Alta.

En aquellas localidades o espacios de la ruta que no cuentan con un corto propio dentro de la serie, se proyectará únicamente el largometraje Arrels Vives.

Las protagonistas saldrán de la pantalla para participar en los preestrenos

José Gayà, director de Arrels Vives, será el encargado de presentar los documentales y las propias protagonistas participarán también en los encuentros con el público. La expectación, señala la productora, es elevada en los pueblos donde tendrán lugar las presentaciones. Buena parte de las personas que durante el rodaje se sentaron ante las cámaras para reconstruir sus recuerdos ocuparán ahora un lugar central en los preestrenos.

Las personas mayores no funcionan en Arrels Vives como simples fuentes utilizadas para explicar acontecimientos históricos. Son las verdaderas protagonistas de una historia colectiva que durante demasiado tiempo permaneció fuera de los grandes relatos.

Ahora podrán contemplarla junto a sus vecinos y compartirla directamente con otras generaciones. Las historias vuelven así al lugar del que salieron, pero transformadas en documento audiovisual.

Calendario de preestrenos de Arrels Vives

  • 8 de octubre | Gata de Gorgos | 19:00 horas | Centre Social.
  • 9 de octubre | Orba | 19:00 horas | Plaza del Ayuntamiento.
  • 15 de octubre | València | 19:30 horas | Festival de Cinema Ciutadà Compromés.
  • 17 de octubre | Xaló | 20:00 horas | Salón de actos del Ayuntamiento.
  • 6 de noviembre| Els Poblets | 20:00 horas | Biblioteca Municipal.
  • 13 de noviembre | El Verger | 19:00 horas | Casa de Cultura.
  • 15 de noviembre | Pedreguer | 19:00 horas | La Pista Espai Cultural.
  • 22 de noviembre | Dénia | 19:00 horas | Centre Social.
  • 4 de diciembre | El Poble Nou de Benitatxell | 19:00 horas | Centre Social.

Un largometraje y siete cortos

José Gayà explica: «Hay demasiadas historias para contarlas en una sola película». De esa constatación nace la doble estructura de Arrels Vives. Por una parte está el largometraje, concebido como una mirada coral a la transformación experimentada por la Marina Alta. Por otra, los siete cortometrajes permiten detenerse en las particularidades de cada uno de los municipios participantes.

Así, lo que en una localidad puede ser la historia de una familia dedicada a un determinado oficio acaba conectándose con fenómenos que afectaron a toda la comarca: el abandono progresivo de la agricultura tradicional, la transformación de la pesca, la desaparición de trabajos artesanales, la emigración, la incorporación de las mujeres al mercado laboral, la mejora de las condiciones materiales de vida o la progresiva conquista de derechos.

El proyecto demuestra de este modo que las pequeñas historias locales pueden explicar procesos históricos mucho mayores.

Contar nuestras propias historias

Detrás de Arrels Vives existe también una reflexión sobre la propia función del cine. Gayà señala que durante décadas varias generaciones han crecido rodeadas de historias procedentes de lugares muy alejados de su realidad. El predominio de Hollywood en el consumo audiovisual ha familiarizado al público con otros mundos, conflictos, paisajes y formas de entender la vida.

Frente a ese imaginario, el director reivindica la necesidad de dirigir la cámara hacia el propio territorio. «Nosotros tenemos nuestras propias historias», sostiene. Historias construidas alrededor de una cultura, una memoria y una manera particular de relacionarse con la tierra, con el mar y con los demás.

Arrels Vives parte precisamente de la necesidad de «contarnos, mirarnos de cerca y recuperar nuestras voces y nuestra memoria para entender quiénes somos y, sobre todo, para decidir hacia dónde queremos ir». Eso significa desplazar el foco hacia personas que raramente protagonizan películas.

Trabajadores anónimos, agricultores, pescadores, artesanos, comerciantes, mujeres que sacaron adelante familias enteras, personas que emigraron y regresaron o vecinos que sobrevivieron a épocas de enorme precariedad y presenciaron después una modernización acelerada de sus pueblos.

Las mujeres, las grandes heroínas de Arrels Vives

Entre todas esas voces existe un colectivo al que el proyecto concede una relevancia especial: las mujeres mayores. Para Col·lectiu Mirades son las grandes heroínas de esta historia.

Mujeres trabajadoras que sacaron adelante a sus familias y contribuyeron a sostener comunidades enteras en tiempos de escasez. Trabajaron en el campo, en almacenes y en fábricas; atendieron los hogares, criaron a sus hijos y cuidaron de sus mayores mientras vivían dentro de una sociedad profundamente desigual.

Algunas tuvieron además que marcharse. La emigración de mujeres a otros países y continentes para ayudar económicamente a sus familias constituye otra de las experiencias que el documental pretende sacar del ámbito privado e incorporar a la memoria colectiva. «Ellas sostuvieron pueblos enteros. Cuidaron, trabajaron, emigraron, volvieron y resistieron», resume la productora.

Y lo hicieron, añade, sin reconocimiento, sin cámaras y sin esperar recompensas. El proyecto pretende precisamente invertir esa lógica. Si durante buena parte de sus vidas permanecieron alejadas del foco público, ahora son ellas quienes ocupan el centro de la pantalla.

No desapareció solamente un paisaje, sino una manera de vivir

Para la productora, interpretar la evolución de la Marina Alta únicamente como un proceso de modernización económica sería insuficiente. Lo que desapareció progresivamente fue toda una forma de trabajar, organizar las comunidades y relacionarse con el entorno.

Eso no significa idealizar el pasado. Los testimonios recuerdan la pobreza, las durísimas condiciones laborales, la incorporación prematura de los niños al trabajo, las escasas oportunidades educativas y una desigualdad de género que condicionaba profundamente la vida de las mujeres.

La modernización supuso enormes avances. Pero paralelamente fueron desapareciendo conocimientos, trabajos, costumbres y formas de organización comunitaria que durante generaciones habían permitido a las poblaciones gestionar los recursos de su entorno.

Ahí reside uno de los principales propósitos del proyecto: rescatar la memoria viva, dignificar a las trabajadoras y trabajadores y recuperar una cosmovisión comunitaria estrechamente ligada al territorio.

Más de 120 horas de rodaje y más de 200 participantes

La producción suma más de 120 horas de rodaje y más de 200 participantes entre vecinos, asociaciones e instituciones comarcales. Localizar a los protagonistas ha requerido una intensa colaboración con entidades y personas de los municipios participantes.

El trabajo de Col·lectiu Mirades se beneficia además de un conocimiento directo del territorio. José Gayà y su equipo llevan años desarrollando proyectos audiovisuales relacionados con la historia reciente, el patrimonio y las transformaciones sociales valencianas.

En Arrels Vives, ese conocimiento previo permite construir el relato desde dentro de la comarca y no como una mirada externa sobre ella.

De la Marina Alta a los festivales de cine

La ruta de preestrenos constituye el primer gran encuentro del proyecto con el público, pero Col·lectiu Mirades prepara simultáneamente una estrategia de difusión mucho más amplia. El largometraje está en proceso de inscripción en festivales de cine regionales, estatales e internacionales.

Una de las primeras citas será precisamente la programada el 15 de octubre en València dentro del Festival de Cinema Ciutadà Compromés. La productora ha explicado además que mantiene conversaciones con una distribuidora cinematográfica que ha mostrado interés por la película. El objetivo es explorar la llegada del documental a salas del País Valencià, del resto de España y también de otros países. A esa posible distribución cinematográfica se añade otra vía: plataformas digitales y canales de televisión.

El siguiente gran destino de Arrels Vives: las aulas

Hay un espacio al que el equipo quiere llegar especialmente: los centros educativos. Uno de los principales objetivos es llevar Arrels Vives a colegios e institutos y compartirlo con niños y adolescentes.

Col·lectiu Mirades quiere hacerlo, siempre que resulte posible, de la mano de las propias mujeres mayores que protagonizan la película, generando encuentros entre generaciones para conversar sobre memoria, territorio, formas de vida y el papel histórico de las mujeres. El audiovisual puede convertirse ahora en un nuevo puente.

Canal de Whatsapp Anúnciate al mejor precio Envía tu noticia
Clasificado en: Cultura, Cine y televisión, Historia, Arrels vives, Col·lectiu Mirades, José Gayà
Deja un comentario