El aparcamiento que queda en el centro de Dénia no sale gratis. Coger el coche para acercarse al municipio obliga a recurrir a los muchos parkings gratuitos, es cierto, dispuestos en los alrededores del núcleo urbano. Ahora bien, si por lo que sea se necesita aparcar a menos de 10 minutos a pie del destino (por prisa, problemas de movilidad o, simplemente, porque te sale un día lluvioso como el de este viernes) una de las pocas opciones que tienes es pagar, ya sea un estacionamiento privado o uno público que, pese a ello, no te exime de desembolsar un pago directo por servicio.
En varias ciudades menos turísticas que Dénia, donde también la zona azul impera en su callejero, se reparten tarjetas de residentes en los vecindarios para que los habitantes del municipio puedan hacer uso de estas zonas sin más coste que los impuestos habituales. No obstante, aquellos que están de paso o han ido para realizar una visita de unos días sí deben pagar la zona azul. Pero aquí, como decíamos, nadie se libra de pagar por aparcar en el centro.
Ahora bien, además de lo poco atractivo que resulta de por sí el tener que invertir un dinero en aparcar en la calle, existe otra gran limitación: el tiempo. Los tickets no duran más de dos horas, lo que te obliga a estar pendiente de renovarlos cada poco. Una limitación que se acentúa en cuatro calles, donde el tiempo permitido se reduce a la mitad.
En el carrer del Mercat, Sénia, y las zonas de la calle Magallanes y Carlos Sentí más próximas al Mercat Municipal la zona azul tiene una duración máxima de 60 minutos. El objetivo de esta decisión es la rotación de los vehículos estacionados, con el fin de que más gente pueda hacer uso de las instalaciones sin tener que aparcar lejos. Previo pago, eso sí.





