El pasado jueves 27 de marzo se celebró la reunión del Patronato de Turismo Costa Blanca, donde la Diputación de Alicante ha aprobado, con el apoyo de todos los grupos excepto Compromís, la nueva campaña turística ‘WOW’, presentada recientemente en FITUR 2025. El objetivo oficial: «consolidar mercados clave como el británico, alemán y francés, y atraer nuevos turistas de mercados emergentes».
Compromís ha sido «la única voz crítica». Su portavoz, Ximo Perles, ha denunciado que el plan «se centra en vender un producto turístico, dejando completamente de lado su calidad y las graves repercusiones del turismo masivo en nuestro territorio».
Perles ha cargado contra una visión «muy alejada de la realidad que viven nuestros municipios», y ha puesto sobre la mesa dos de los problemas más urgentes: «la crisis de la vivienda y la falta de personal sanitario», especialmente en comarcas como la Marina Alta, «la más turística de la provincia y, paradójicamente, una de las que tiene el sistema sanitario más tensionado».
«Los profesionales sanitarios no pueden venir porque no encuentran vivienda. Tampoco la encuentran los trabajadores temporales. Y los residentes, directamente, se ven obligados a marcharse de sus pueblos para poder tener un futuro. Este modelo turístico está expulsando a la gente», ha afirmado el diputado de Compromís.
Ante estas críticas, el presidente del patronato y alcalde de Benidorm, Toni Pérez (PP), ha zanjado el debate asegurando que «este no es el lugar para hablar de vivienda y sanidad». Pero Perles le ha respondido con contundencia: «Usted nunca quiere hablar de estos temas. Ni aquí, ni en el pleno, ni en comisiones. Siempre dice que no son competencia de la Diputación, pero ese argumento ya no se lo cree ni usted mismo. La situación es tan grave que ignorarla es una irresponsabilidad absoluta».
Compromís reclama que la Diputación abandone «la propaganda vacía» y «asuma responsabilidades reales en un modelo turístico» que, según Perles, «ya ha tocado techo». «No podemos seguir alimentando este ‘WOW’ mientras los servicios públicos colapsan y los pueblos se vacían de sus residentes. Esto no es promoción turística, es ficción institucional».






