OPINIÓN | Luisina Daives. Psicóloga de Amadem
Hace unos días, recibimos la visita de un programa de empleo y formación en el que participan 10 alumnas trabajadoras, formándose en el Certificado de profesionalidad de Atención sociosanitaria a personas dependientes en Instituciones sociales y que trabajan en la Residencia Nª Sra. de la Soledad de Ondara. Este grupo de personas nos
llamó, para acercarse a la asociación y conocer más de cerca nuestro colectivo, y participar de una actividad de nuestro calendario semanal.
El taller de arte terapia fue el elegido, y compartimos un ratito maravilloso. Para comenzar hicimos un ejercicio de relajación, luego nos presentamos todas las personas que allí estábamos, y ya comenzamos con la dinámica. Finalmente se creo un espacio en donde la diversidad no generaba ningún tipo de diferencias, obstáculo o barrera, ¡por el contrario! Generó entusiasmo, diversión e ilusión por conocernos con más profundidad. Este tipo de
movimientos son tan enriquecedores, ya que, por medio de ellos, se rompen etiquetas, tabúes y estigmas. Ellas aprendieron acerca de la Salud Mental, nosotr@s aprendimos lo fundamental y grandioso del trabajo de una cuidadora.
Desde AMADEM, esperamos más iniciativas así, tenemos las puertas abiertas para conocer otros grupos, otras funciones o necesidades. Y fundamentalmente, para poder dar a conocer la Salud Mental, sus problemáticas, pero sobre todo la unicidad de cada persona, que mas allá de un diagnóstico, tiene un mundo interno maravilloso.






