El Pleno extraordinario celebrado ayer en el Ayuntamiento de Ondara rechazó la aprobación inicial del expediente de modificación de créditos nº 1/2026, que pretendía adaptar las dotaciones presupuestarias a las necesidades reales de los servicios municipales sin alterar el total del presupuesto vigente.
La propuesta, defendida por el Equipo de Gobierno del PSPV, solo contó con su voto favorable, mientras que PP y Compromís votaron en contra.
La modificación planteaba transferencias de crédito por un importe equilibrado de 329.000 euros, con actuaciones destacadas como la subvención de 270.000 euros a la Asociación de Escuelas Deportivas de Ondara, la subvención al Patronato del Corpus (3.000 €), la adquisición de una furgoneta para el taller municipal (16.000 €) y honorarios para proyectos urbanísticos (40.000 €).
El debate estuvo marcado por la situación presupuestaria. Cabe recordar que el gobierno municipal decidió en diciembre prorrogar el presupuesto de 2025, tras retirar el proyecto inicial al no incluir las enmiendas de la oposición. Ahora, PP y Compromís rechazan las modificaciones de crédito. Por su parte, desde el Equipo de Gobierno se tendió la mano para negociar los presupuestos de 2026, asegurando que quieren unos «presupuestos negociados (pero no impuestos)», quieren la RLT y quieren pagar a los monitores deportivos (y tienen el dinero para hacerlo).
Posturas enfrentadas entre gobierno y oposición
Álex Hernández, portavoz del PP, remarcó que su partido «no está en contra de las partidas, sino de la manera de hacerlo». Según Hernández, las modificaciones de crédito son justificables «cuando hay imprevistos o partidas que se han quedado sin crédito a final de año», pero no en este caso: «Sabíais desde noviembre que había que dotar a las escuelas deportivas. Decidisteis unilateralmente prorrogar los presupuestos y ahora queréis solucionarlo con prisas». Para el portavoz popular, «lo más responsable es aprobar unos presupuestos nuevos que garanticen la continuidad».
Hernández criticó la falta de diálogo en diciembre: «No nos llamasteis para negociar cuando tocaba. Ahora, cuando la situación es urgente, queréis que cedamos sin garantías». A su juicio, aprobar ahora la modificación sin un acuerdo posterior solo aplazaría el problema: «La solución es clara: presupuestos nuevos con las partidas incluidas».
Por su parte, Lluís Fornés, portavoz de Compromís, calificó la propuesta de «parche» e insistió en que su formación «no votará ninguna modificación de crédito hasta que se presenten los presupuestos y se debatan democráticamente». «Prorrogar unos presupuestos bloquea las subvenciones», afirmó, responsabilizando al gobierno de que «los monitores no cobrarán por culpa de una mala gestión».
Fornés también criticó la privatización de las escuelas deportivas y acusó al alcalde de «no querer negociar»: «La negociación llega tarde y no nos fiamos». Aseguró que, si el problema fuera una enmienda de su grupo, «la retiraríamos», pero sostuvo que el fondo del conflicto es que «no quieren tocar el cargo eventual». «No estamos aquí por tratos políticos, sino para trabajar por el pueblo», concluyó.
Desde el gobierno, Jordi Ruiz, concejal de Hacienda, defendió la urgencia de la modificación para garantizar el pago a los monitores: «Tenemos el dinero y queremos pagar a la gente. Si no se aprueba, los monitores no cobrarán». Aseguró haber intentado negociar con PP y Compromís y recordó que la prórroga no afecta a la disponibilidad de fondos: «Hay dinero en el fondo de contingencia para la RLT y para las subvenciones». Ruiz subrayó que el objetivo del gobierno es sumar propuestas positivas, no aplicar recortes.
Finalmente, el alcalde, José Ramiro, lamentó que la modificación no haya salido adelante: «El dinero está, y la voluntad de pagar también», pero advirtió que «sin la transferencia no podemos firmar el convenio con las escuelas deportivas», lo que deja la situación «en un limbo». Defendió que la propuesta «no era política», sino orientada a garantizar los pagos y activar proyectos urbanísticos beneficiosos para el pueblo.
Ramiro criticó lo que considera un «tacticismo político» de la oposición: «Bloquear el sueldo de las personas para hacer política es una “burrera”», y aseguró que explorará todas las fórmulas técnicas y administrativas para desbloquear la situación. El alcalde reiteró su disposición a negociar: «Queremos unos presupuestos negociados, no impuestos. Queremos aprobar la RLT y queremos pagar a los monitores deportivos. Tenemos el dinero para hacerlo».
La falta de acuerdo deja en suspenso la continuidad de las Escuelas Deportivas y otras actuaciones previstas. El gobierno municipal ha anunciado la convocatoria de una comisión informativa para iniciar la negociación de los presupuestos de 2026 en los próximos días.






