La entidad Salvem la Vall ha iniciado una campaña dirigida a los ayuntamientos de la comarca, en particular a los de la Marina Alta, para que dejen de cobrar tributos por las actuaciones de prevención de incendios. La organización reclama la exención total de los tributos municipales para las personas propietarias que crean franjas de protección o retiran arbolado peligroso, argumentando que la burocracia actual penaliza a quienes realizan labores esenciales frente al creciente riesgo de fuegos forestales.
Salvem la Vall considera que las administraciones públicas deben facilitar la gestión preventiva del territorio y no imponer obstáculos económicos a los ciudadanos que actúan de manera responsable para proteger sus casas, sus familias y el patrimonio natural. La entidad subraya que factores como el abandono agrario, la acumulación de vegetación combustible, la expansión de la interfaz urbano-forestal, los efectos del cambio climático y la falta histórica de gestión forestal han generado condiciones que favorecen incendios cada vez más intensos y difíciles de extinguir. A esto se suma, añade, la insuficiencia de recursos económicos, técnicos y humanos de muchas administraciones locales para afrontar el desafío.
La prevención, clave para la seguridad comunitaria
La creación y el mantenimiento de franjas de protección alrededor de las viviendas, así como la retirada de árboles secos, enfermos o en situación de riesgo, son actuaciones imprescindibles para reducir el peligro de propagación del fuego y evitar daños personales y materiales. Salvem la Vall recuerda que estas acciones no solo benefician a los propietarios que las ejecutan, sino que aportan seguridad al conjunto de la comunidad. Por ello, la entidad califica de incomprensible que algunos ayuntamientos continúen exigiendo tributos por autorizar trabajos de tala, poda o retirada de vegetación, cuando tienen una finalidad preventiva o de seguridad pública. Esta carga económica, denuncian, castiga a quienes asumen su responsabilidad en la prevención y colaboran activamente en la protección del territorio.
Propuestas concretas para los ayuntamientos
La propuesta presentada a los consistorios reclama la exención del 100 % de los tributos municipales vinculados a las actuaciones destinadas a la prevención de incendios. Esto incluye, especialmente, las relacionadas con la creación de franjas de protección perimetral y la retirada de arbolado peligroso. Además, se solicita que esta exención quede incorporada de manera estable en las ordenanzas municipales presentes y futuras.
Asimismo, la asociación propone establecer un procedimiento sencillo y ágil, basado en una declaración responsable y en la documentación justificativa correspondiente. El objetivo es evitar trámites excesivos y facilitar las actuaciones preventivas por parte de la ciudadanía, con la posterior supervisión de los servicios técnicos municipales.
Desde Salvem la Vall se recuerda que la legislación vigente permite a los ayuntamientos establecer exenciones fiscales cuando concurren motivos de interés general, protección ambiental o seguridad pública. Por este motivo, la entidad considera que no existen excusas para no adoptar medidas que incentiven la prevención y la corresponsabilidad ciudadana.
«La prevención no debe pagar impuestos»
«Si queremos pueblos más seguros frente a los incendios forestales, es necesario dejar de penalizar a las personas que hacen el trabajo que las administraciones no pueden asumir por sí solas. La prevención no debe pagar impuestos. Quien protege el territorio debe recibir facilidades, no obstáculos», manifiestan los miembros de Salvem la Vall.
Finalmente, la entidad pide que esta propuesta sea debatida en los plenarios municipales y que los ayuntamientos asuman un compromiso firme con la prevención de los incendios, la protección de las personas y la conservación del territorio. Para Salvem la Vall, cada actuación preventiva que se facilita hoy es una emergencia menos mañana.






