La Plataforma Salvem la Vall ha denunciado hoy las quejas del vecindario del PAI en ejecución Medina Llíber por el ruido insoportable durante todo el día. La plataforma destacó que vecinos de la zona se acercaron a la reunión de la entidad de esta semana denunciando mediciones que hacen incompatible la vida normal del vecindario. Los vecinos y vecinas denuncian caso omiso por parte del ayuntamiento y de la constructora Vapf.
Salvem la Vall ha acusado al ayuntamiento de Llíber de vender el futuro y el bienestar de la ciudadanía al interés urbanístico descontrolado que representa la ejecución de este PAI; que prevé la construcción de 488 viviendas en el paraje natural del Monte Largo. Salvem la Vall añade que estos hechos se dan «de forma incomprensible hacia la ciudadanía sin siquiera contar con los recursos hídricos que marca la legislación en estos momentos».
Según han destacado «resulta hiriente ver toda la burocracia que se nos exige a la ciudadanía y cómo se están facilitando las gestiones sin controles ni documentación básica a una gran constructora para destruir docenas de miles de metros cuadrados de nuestro paraje».
La Plataforma ha acusado al ayuntamiento y la VAPF «de estar acelerando el proceso al coste que sea» ante posibles sentencias adversas en los próximos meses y «de llevarse por delante derechos básicos de la ciudadanía».
Salvem denuncia que han recibido denuncias incluso de vecinos que han visto impedido el acceso a su vivienda o que han visto cuestionados los límites de su propiedad de forma impune por la constructora y el ayuntamiento.
La Plataforma ha anunciado que sus servicios jurídicos están analizando los problemas derivados del ruido y otros ataques a los derechos del vecindario ya que esta situación puede alargarse años. Asimismo ha vuelto a exigir la paralización del PAI al menos hasta que todas las causas judiciales diriman si efectivamente se podrán otorgar por ejemplo cédulas de habitabilidad sin la concesión hídrica que garantice un servicio básico como el agua potable.






