La Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad ha iniciado el proceso de retirada de los barcos abandonados en Puerto Blanco. Esta acción marca el primer paso en el desarrollo de este lugar, después de años de paralización del proyecto, y resulta fundamental para que la empresa adjudicataria de la concesión, Marina PortBlanc, pueda hacerse cargo de los terrenos y comenzar las obras.
No obstante, todavía quedan pendientes dos trámites necesarios para que la mercantil pueda iniciar los trabajos: por un lado, que Conselleria apruebe el proyecto de construcción presentado por la empresa, y por otro, que conceda a esta el acta de entrega de bienes, es decir, de los terrenos.
«Aunque todavía desconocemos cuándo empezarán las obras, el hecho de que comiencen a retirarse estos barcos es un paso muy importante y que nos lleva a confiar en que esté próxima la fecha en la que la empresa pueda iniciar los trabajos», ha explicado la alcaldesa en funciones Ana Sala.
Se trata de un proyecto que lleva un retraso de dos años, ya que las obras debían haber empezado en 2021 y estaba previsto que el nuevo puerto abriera sus puertas en el verano de 2022. Sin embargo, fue paralizado por un problema de lindes entre las administraciones, que fue resuelto en agosto de 2022, cuando Costas dio el visto bueno a las modificaciones de las líneas de adscripción que solicitó el propio Ministerio de Transición Ecológica.
Está previsto que la empresa invierta cinco millones de euros en el proyecto y se llevarán a cabo obras tanto de urbanización, como de edificación y portuarias. Marina PortBlanc, como pasará a llamarse, albergará unos 200 amarres entre motos de agua y embarcaciones de hasta 15 m. de eslora, aparcamientos, restaurantes y zona de ocio.






