El conflicto laboral que enfrenta desde hace más de dos meses al personal del Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante con la administración ha dado un paso significativo hacia su resolución. En la tarde del lunes 10 de junio se firmó un preacuerdo sobre condiciones laborales entre la Junta de Personal del Consorcio y el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez.
El documento, que deberá ser ratificado este martes por la Asamblea General de trabajadores y trabajadoras convocada con carácter urgente en el parque de bomberos de San Vicente, plantea un posible punto de inflexión en una crisis que se ha prolongado durante 78 días. Durante ese periodo, la plantilla ha denunciado públicamente deficiencias en el servicio, como parques cerrados o con dotaciones mínimas, falta de mandos, de relevos y otras situaciones que, según han manifestado, han puesto en riesgo la seguridad tanto del personal como de la ciudadanía.
Un paso, pero no el final
Aunque el preacuerdo representa un avance en las negociaciones, desde la Junta de Personal advierten que no pone fin definitivo al conflicto. Quedan pendientes la redacción de un texto refundido de condiciones laborales a varios años vista y la mejora de la gestión y optimización de recursos del Consorcio, aspectos sobre los que han solicitado la intermediación directa de la Diputación.
La asamblea de este martes también valorará si se dan por concluidas las medidas de presión aprobadas en anteriores reuniones, como la no colaboración con la administración. En caso afirmativo, se abriría la puerta a retomar los retenes estivales, tanto fijos como itinerantes, y garantizar así el operativo de seguridad durante la campaña de verano.
Críticas a los técnicos y reconocimiento político
Desde el comité de personal se ha expresado su disconformidad con la actitud mantenida por los técnicos de la administración del Consorcio durante el conflicto, a quienes acusan de haber dificultado el diálogo y prolongado innecesariamente la situación. Asimismo, lamentan que hayan sido necesarias varias concentraciones y más de dos meses de negociaciones para alcanzar este preacuerdo, pese a que, según afirman, las diferencias entre las propuestas iniciales y el documento final no han sido sustanciales.
La intervención directa del presidente Toni Pérez y la implicación del diputado de Emergencias, Francisco Cano, han sido clave para desbloquear la situación, según reconoce la Junta de Personal en el comunicado emitido tras la firma del preacuerdo. La resolución definitiva dependerá ahora de lo que se acuerde en la asamblea de trabajadores convocada para este martes.






