La huelga educativa indefinida ha entrado este martes 12 de mayo en su segundo día con un seguimiento elevado en numerosos centros de la Marina Alta y con una situación que empieza ya a trasladarse directamente a las aulas, a las familias y al alumnado.
Después de semanas de debate sobre servicios mínimos, salarios, burocracia o derecho a huelga, el conflicto educativo ha pasado definitivamente del terreno sindical y político a la vida cotidiana de miles de familias que ahora afrontan preguntas mucho más inmediatas: si deben llevar a sus hijos al centro, si habrá clase, qué ocurrirá con los exámenes, quién pondrá las notas o qué puede pasar si la huelga se prolonga hasta final de curso.
La primera jornada dejó porcentajes elevados de seguimiento y centros funcionando principalmente mediante servicios mínimos. En municipios como Dénia, Ondara, Xàbia, Pego, Gata de Gorgos o Calp, numerosos centros superaron ampliamente el 60 % de participación docente en la huelga.
Mientras tanto, las movilizaciones continúan creciendo. La Coordinadora d’Assemblees Docents de la Marina Alta ha anunciado nuevas protestas, piquetes informativos y manifestaciones durante toda esta semana tras valorar como «muy positivo» el arranque de la huelga.
¿Deben las familias llevar al alumnado al centro?
Una de las principales dudas que ha aparecido desde el inicio de la huelga es si las familias deben seguir llevando a sus hijos a colegios e institutos durante los días de paro.
La respuesta es sí. Los centros educativos permanecen abiertos porque la Conselleria ha fijado servicios mínimos obligatorios que garantizan la apertura de los colegios e institutos y la atención básica del alumnado. Sin embargo, eso no significa necesariamente que exista actividad lectiva normal.
La secretaria general d’Educació d’Alacant i les Marines de CCOO, Carmen Soria, ya anticipaba este escenario durante la entrevista concedida este fin de semana a LaMarinaAlta.com. «El alumnado estará en el centro y estará vigilado, pero no dará clase», explicaba sobre el funcionamiento previsto en aquellos centros con un seguimiento elevado de la huelga.
La situación depende directamente del número de docentes que secundan el paro en cada colegio o instituto. Si gran parte del claustro hace huelga, el alumnado puede encontrarse en aulas supervisadas únicamente por profesorado de guardia o personal designado para servicios mínimos, pero sin desarrollo ordinario de clases.
Qué está ocurriendo realmente en las aulas
El primer día de huelga ya ha dejado escenarios muy diferentes entre centros educativos de la Marina Alta. En algunos colegios e institutos las clases se desarrollaron parcialmente con normalidad porque parte del profesorado acudió al centro. En otros, especialmente donde el seguimiento superó el 70 %, el funcionamiento quedó reducido prácticamente a la vigilancia del alumnado.
La propia Carmen Soria comparaba esta situación con la ausencia de profesorado sin sustitución inmediata: «Será como cuando alguien se pone enfermo y no hay sustitución, hay una persona de guardia vigilando, pero no se da clase». Sin embargo, explicaba que «los docentes son muy responsables y sabemos lo que implica para nuestro alumnado».
Esta situación empieza a abrir uno de los debates más delicados dentro de la comunidad educativa: hasta qué punto debe mantenerse la actividad académica mientras una parte importante del profesorado ejerce su derecho a huelga.
Qué ocurre con los exámenes y las actividades evaluables
Las dudas sobre pruebas, exámenes y tareas evaluables son probablemente las que más preocupación están generando entre alumnado y familias. Los sindicatos sostienen que un docente que ejerce su derecho a huelga no puede dejar exámenes preparados, tareas programadas o actividades evaluables para que las ejecute otro compañero durante su ausencia.
Esto significa que muchos exámenes previstos durante estos días podrían aplazarse o reprogramarse dependiendo de la evolución de la huelga y de la organización interna de cada centro. En algunos institutos, especialmente en 2º de Bachillerato, parte de las pruebas ya habían sido adelantadas durante las semanas previas ante la previsión de conflicto.
Qué pasa con las notas y las evaluaciones
El gran punto crítico del conflicto educativo sigue concentrándose en las evaluaciones finales y en las calificaciones, especialmente en cursos que terminan etapa educativa. Las familias temen retrasos en notas, expedientes, matrículas o acceso a la universidad si la huelga continúa durante las próximas semanas.
Sin embargo, desde los sindicatos intentan trasladar un mensaje de tranquilidad parcial sobre el funcionamiento técnico de las evaluaciones. Según Carmen Soria, las sesiones de evaluación no consisten en volver a corregir todo el curso ni en rehacer calificaciones completas. «En una evaluación solo se habla de aquellos casos en los que puede haber cambios de nota», explicaba.
La representante sindical insistía además en que la ausencia puntual de un profesor no paraliza necesariamente una evaluación. «Si no está un profesor, no pasa nada, sus notas están ahí», afirmaba.
La situación cambia, sin embargo, si la huelga se prolonga y empiezan a acumularse actividades no evaluadas, pruebas pendientes o falta de evidencias suficientes para cerrar calificaciones finales. Ahí es donde comienza realmente la incertidumbre que preocupa a la comunidad educativa.
2º de Bachillerato y EBAU: el punto más sensible
La situación de 2º de Bachillerato sigue siendo el principal foco de tensión de toda la huelga educativa valenciana. La Conselleria de Educación impuso servicios mínimos específicos para garantizar evaluaciones, publicación de notas y trámites vinculados al acceso a la EBAU, lo que desencadenó el choque frontal con los sindicatos.
Pese a ello, desde los propios docentes insisten en que no existe voluntad de perjudicar al alumnado que debe acceder a la universidad. «Nosotros no queremos perjudicar al alumnado. Queremos que hagan la EBAU», aseguraba Carmen Soria.
La sindicalista recordaba además que gran parte de las evaluaciones de 2º de Bachillerato ya estaban muy avanzadas antes del inicio de la huelga y que todavía existe margen para reorganizar determinados plazos si fuera necesario. También aclaraba una cuestión importante: «La EBAU depende de la universidad, no del docente».
Qué puede pasar si la huelga se prolonga
Aunque los sindicatos siguen reclamando una negociación «real y efectiva» con la Conselleria, la huelga continúa adelante y nadie se atreve todavía a fijar un horizonte claro de finalización. Ahí aparece una de las grandes incógnitas para las familias: qué ocurrirá si el conflicto alcanza las últimas semanas del curso.
Los cursos que más preocupación generan son especialmente 6º de Primaria, 4º de ESO y 2º de Bachillerato, ya que implican cambios de etapa educativa, matrículas o acceso universitario. En esos casos podrían producirse reajustes de calendarios, retrasos administrativos o modificaciones organizativas si la situación no se desbloquea en las próximas semanas.
Pese a ello, desde los sindicatos insisten en que el objetivo de la huelga no es perjudicar al alumnado, sino denunciar precisamente que las condiciones actuales ya afectan negativamente a la educación pública. «Hacemos huelga precisamente para demostrar que, si nosotros no estamos, el centro no puede funcionar», resumía Carmen Soria.
La Marina Alta mantiene una de las movilizaciones más intensas
La Marina Alta se está consolidando además como una de las comarcas valencianas con mayor seguimiento y movilización dentro del conflicto educativo. Durante este martes, la Coordinadora d’Assemblees Docents ha acordado intensificar las protestas con nuevos piquetes, acciones informativas y manifestaciones en Dénia, Ondara, Xàbia, Pedreguer y València.
La organización considera que el respaldo obtenido durante el primer día demuestra «la unidad del colectivo docente» y el apoyo creciente de parte de la comunidad educativa. El profesorado también ha advertido de que el aumento progresivo de servicios mínimos, especialmente en Secundaria y Bachillerato, puede alterar las cifras reales de seguimiento en los próximos días.






