El pasado 25 de julio, miembros de la plataforma Salvem la Vall: Stop Macropai Llíber asistieron al pleno ordinario del Ayuntamiento de Llíber para tratar directamente con el Consistorio el proyecto del PAI Medina de Llíber con el que se pretenden construir casi 500 viviendas en la Muntanya Llarga, ubicada en la Vall de Pop.
Durante el turno de palabra, en el apartado de ruegos y preguntas, los miembros de dicha plataforma se presentaron ofreciendo su ayuda al Ayuntamiento y al alcalde de Llíber, Juan José Reus, en particular, con el objetivo de unir fuerzas y trabajar en equipo para evitar la ejecución del macroPAI.
El colectivo instó así al alcalde a detener cualquier intervención de la empresa en ese lugar hasta que se resuelvan todos los condicionantes y el proyecto cuente con toda la documentación exigida. Por su parte, según informa la plataforma, Reus afirmó que, hasta el momento, no existía dicha documentación.
Se trataría del informe favorable de la Confederación Hidrográfica del Xúquer asegurando suficiente disponibilidad de recursos hídricos, un informe favorable sobre la capacidad de la Estación Depuradora de Aguas Residuales para tratar el aumento del volumen de aguas residuales, o un informe favorable de impacto ambiental, entre otros documentos.
Obras y movimiento de maquinaria pesada sin licencia
Cuando Salvem la Vall preguntó sobre los trabajos realizados por la empresa con maquinaria pesada en las últimas semanas, Reus «aseguró que se habían realizado tareas de desbroce y limpieza de caminos, y que la empresa tenía permiso para hacerlo», narra la plataforma. Sin embargo, representantes de esta mostraron imágenes que evidenciaban que las máquinas habían estado picando y moviendo grandes volúmenes de roca y tierra. Fue cuando el alcalde reconoció haber sido consciente de la situación y haber visto las imágenes previamente, «lo que demostró que no solo se habían realizado trabajos de desbroce, como había afirmado inicialmente», afirman.
Al preguntar si la empresa tenía licencia de obras emitida por el Ayuntamiento para realizar las intervenciones observadas en las imágenes, el alcalde respondió que no. «Demostró la ilegalidad de las actuaciones realizadas por la empresa, y a su vez, la pasividad de las autoridades que reconocieron que no tomarían acciones legales contra la empresa por realizar trabajos no autorizados», denuncia Salvem la Vall.
«El equipo de gobierno garantiza el reinicio de las obras el 1 de septiembre»
La plataforma de vecinos contra el PAI en Llíber, en su comunicado, adjunta las siguientes conclusiones extraídas de lo hablado con el gobierno de Llíber en el pasado pleno:
El equipo de gobierno del pueblo de Llíber muestra una actitud facilitadora para que la empresa promotora continúe lo antes posible con las obras de ejecución del proyecto. De hecho, garantiza el reinicio de las obras el 1 de septiembre.
El Sr. Alcalde justifica la viabilidad del proyecto sin tener en posesión los correspondientes informes técnicos que lo respalden, basándose en suposiciones sobre la existencia de un pozo que la empresa tiene en los terrenos del PAI y que, según él, asegura la viabilidad y sostenibilidad del macropai. El alcalde afirmó tener un contrato firmado con la empresa en el que el Ayuntamiento se libera de la responsabilidad del abastecimiento hídrico al macropai y otorga a la empresa la responsabilidad de ser autosuficientes en agua. La Plataforma duda de la legalidad de este contrato.
El Sr. Alcalde y todo el equipo de gobierno justifican su postura alegando que la empresa promotora podría exigir una compensación económica al Ayuntamiento de Llíber. Ante este comentario, la Plataforma le preguntó al Sr. Alcalde si sabía cuál era la cantidad económica en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) urbano que la promotora había abonado al Ayuntamiento de Llíber hasta la fecha y desde cuándo se habían estado pagando, a lo que el Sr. Alcalde no supo responder.
Los miembros de la plataforma se despidieron en el pleno asegurando que agotarán «todas las vías posibles para detener la realización del proyecto», dejando la puerta abierta «por si el equipo de gobierno cambia de opinión y decide sumar fuerzas para que la Vall siga disfrutando de sus paisajes y recursos, asegurando la sostenibilidad y garantizando el bienestar de las generaciones futuras».






