La Diputación de Alicante, la Conselleria de Medio Ambiente y la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunitat Valenciana (EPSAR) han suscrito un convenio de colaboración por el que la institución provincial asumirá el control e inspección de las depuradoras de la provincia hasta el año 2030.
El acuerdo, firmado en el Palacio Provincial por el presidente de la Diputación, Toni Pérez; el conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus; y el vicepresidente de la EPSAR, Javier Sendra, delega en la institución alicantina las competencias de supervisión de estas instalaciones públicas de saneamiento y depuración.
El convenio tendrá vigencia hasta 2030 y contempla una financiación total de 11.200.359 euros por parte de la EPSAR para sufragar los gastos derivados del servicio. Según lo previsto, la aportación anual será de 2.118.921 euros en 2026; 2.177.815 euros en 2027; 2.238.366 euros en 2028; 2.300.622 euros en 2029; y 2.364.633 euros en 2030.
Toni Pérez ha calificado el acuerdo como «histórico» y ha destacado la experiencia acumulada por la Diputación durante los últimos 30 años en estas funciones. En total, serán 188 instalaciones las que pasarán a estar bajo el control provincial, incluyendo algunas nuevas, a través de la empresa pública Proaguas.
Por su parte, el conseller ha subrayado la colaboración administrativa alcanzada entre ambas instituciones, señalando que la delegación responde a criterios de eficiencia en la gestión pública y permitirá optimizar recursos, generando un menor coste en la prestación del servicio.
Entre las funciones que desarrollará la Diputación se incluyen el control analítico de las instalaciones, la monitorización de la calidad del agua tratada, la supervisión de equipos, el control de fangos, labores de vigilancia ambiental y la supervisión de los trabajos realizados por las empresas explotadoras.
Con este convenio, la Diputación refuerza su papel en la gestión del ciclo integral del agua en la provincia, garantizando la calidad y el correcto funcionamiento de las infraestructuras de saneamiento hasta el final de la década.







