La Associació Cultural Ocell d’Ondara inauguró el pasado sábado su nueva sede en una jornada marcada por la lluvia. A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, el acto pudo desarrollarse finalmente con todos los contenidos que la entidad había decidido realizar.
La inauguración comenzó con un parlamento explicativo sobre las intenciones de la asociación, en el que se expusieron los objetivos del colectivo y el sentido del nuevo espacio que se abre ahora en Ondara como punto de encuentro cultural.
Durante este primer bloque del acto, la entidad quiso también expresar su agradecimiento a las empresas que han colaborado económicamente para poder dotar la sede de las necesidades técnicas que requería el espacio.
Tras esta parte inicial, la jornada continuó con el componente festivo y cultural de la inauguración. Tuvo lugar una dansà de la Marina y la jota de Serra en la calle Roser, interpretadas por el Grup de Danses d’Ocell.
En la actuación participaron también las niñas y los niños que ya forman parte del grupo, acompañados musicalmente por integrantes de la colla d’Ondara, colla de dolçaines i tabals, que pusieron la música a las danzas tradicionales.
Pese al mal tiempo, el acto registró una asistencia muy numerosa de miembros de Ocell, así como de simpatizantes y colaboradores que quisieron acompañar a la asociación en una jornada importante para la entidad.







