La iglesia fortaleza de Murla es el monumento más destacado del municipio. Su función defensiva (de ahí sus gruesos muros) se agudizó en el siglo XVI con los ataques sufridos por parte de los piratas de Barbarroja. Pero su historia comienza mucho antes, porque fue un antiguo castillo durante la dominación islámica. Durante el último periodo musulmán perteneció a Al-Azraq, quien lo entregó a Jaume I a mediados del siglo XIII.
Por esta característica de fortificación, l’església parroquial de Sant Miquel Arcàngel de Murla también ha recibido el nombre de Castell del Pop (Castillo del Pop).
A los pies del torreón se encuentra el lavadero, que aún se utiliza.








