El Centro de Arte Taller d’Ivars de Benissa fue el escenario donde dos trayectorias vitales muy distintas —la de una joven abogada comprometida con la justicia social y la de un bombero que encontró en la pasarela un desafío personal— se cruzaron para culminar un momento decisivo en sus vidas.
Allí, Gabriela Marqués, de Benissa, y Raúl Ortiz, vecino de Dénia, fueron reconocidos con los títulos de Miss RNB Alicante 2026 y Míster RNB Alicante 2026, un paso más dentro de sus propios caminos de crecimiento y propósito.
Gabriela Marqués: una jurista que convierte la corona en altavoz social
A sus 24 años, Gabriela Marqués ejerce como abogada y reivindica que la justicia no es solo un concepto jurídico. Como ella misma afirma: «Creo que el derecho y la justicia no es algo que solamente se imparta en los tribunales, sino que es algo que se imparte también en el día a día». Esa filosofía es la que le permitió ver en el certamen una herramienta para impulsar causas sociales. Para Gabriela, la corona «es una plataforma para dar visibilidad a muchas causas que no tienen voz».
El mundo del modelaje la atraía desde niña. Sin embargo, su decisión tomó forma al conocer la experiencia de Lucía Ruiz, la candidata alicantina del año anterior. Tras hablar con ella e investigar sobre la organización RNB, decidió presentarse: «Mientras terminaba mi máster, decidí dar el paso y apuntarme», explica.
Su objetivo principal: la protección animal. Colaboró con una asociación contra el maltrato y defendió que «los animales tienen los mismos derechos que las personas».
Durante la gala, Gabriela fue consciente de sus posibilidades, fruto de la preparación del último año. «Tenía claro que mi objetivo desde el primer momento era ganar», confiesa, aunque también reconoce el alto nivel de sus compañeras.
La joven abogada destaca tres factores decisivos:
- La entrevista con el jurado: donde se evaluaron principios y valores. «Nos escucharon, no solo nos vieron».
- El compromiso anual: «Intenté estar empapada de todo lo relacionado con el concurso desde el principio».
- La suma de cualidades: «Una miss no solamente tiene que ser bonita por fuera, sino también por dentro».
Además, recibió un apoyo masivo de su pueblo, que se movilizó en votaciones online. Cuando su foto oficial desapareció de una prueba de likes, su comunidad luchó para volver a subirla y votarla «reiteradas veces».
Ahora, Gabriela se prepara para el certamen Miss RNB España, que se celebrará en Salou. Es consciente del alto nivel, pero destaca la importancia del clima humano:
«Lo más importante será el compañerismo… que cada una haga su camino sin pisar a ninguna ni a nadie».
Raúl Ortiz: de apagar fuegos a encender los focos
Raúl Ortiz, 28 años, trabaja como bombero en el parque de Dénia. «Mi mundo no tenía nada que ver con el modelaje». Para él, participar fue «un reto para reinventarse». Varias habilidades de su profesión jugaron a su favor:
- Condición física: indispensable tanto para su trabajo como para la pasarela.
- Versatilidad: «Como bombero, tienes que adaptarte constantemente a todo tipo de circunstancias».
- Perseverancia: se considera una persona constante y enfocada.
El certamen lo enfrentó a retos personales: la exposición pública, el dominio de la oratoria y el lenguaje corporal o incluso aprender a posar. «Hablar delante de 300 personas para mí ha sido todo un reto». También confesó: «Yo en mi vida he hecho fotos; tuve que ver qué lado era el mío».
Ortiz no esperaba ganar, especialmente compitiendo con participantes con experiencia. Su reacción lo delató: un resoplido de incredulidad al escuchar su nombre.
«Para lo de Míster no es solo una cara bonita. También hay muchas cosas detrás: cómo te comportas, cómo hablas con la gente…». Aunque reconoce que solo el jurado tiene la respuesta exacta, identifica tres pilares fundamentales:
- Constancia: «He sido constante, he puesto mucho empeño en todo lo que se pedía».
- Energía personal: «Siento que soy una persona que emana mucha luz».
- Autenticidad: al superar los nervios, disfrutó de la experiencia «en su esencia».
Aunque nació en Alicante, vive en Dénia desde hace dos años, ciudad de la que se declara enamorado: «El primer día que caí en Denia, lo supe. Este sitio va a ser el sitio de mi jubilación». Su mentalidad ante el nacional es firme: «Yo me veo con posibilidades… voy para allá para poder ser el próximo Míster España».
Las historias de Gabriela y Raúl, tan distintas como complementarias, reflejan que los certámenes de belleza actuales son espacios donde confluyen compromiso social, superación personal y valores. Desde la abogacía y la defensa de los derechos humanos hasta la entrega del servicio público como bombero, ambos encarnan nuevas narrativas de representación para el nacional.








