En Galicia, la Vespa velutina ha causado ya varias muertes. La alerta ha saltado en todo el país y, en especial, en la Marina Alta, donde apicultores y autoridades locales observan con preocupación el avance de esta especie invasora. Aunque todavía no hay registros confirmados en la comarca, su presencia en Castellón sitúa a la zona en el punto de mira.
La expansión de esta avispa asiática no solo plantea una amenaza ecológica, sino también económica y sanitaria. Su capacidad depredadora sobre las abejas y su comportamiento defensivo en grupo la convierten en un peligro de múltiples dimensiones.
«No ha llegado, pero llegará»: la voz de los apicultores
El apicultor local Eduardo Fernández, responsable de Miel Montgó, describe la situación con realismo y preocupación. «En la Marina Alta todavía no la hemos detectado, pero si sigue avanzando al ritmo que va, es cuestión de tiempo», advierte. En su opinión, el problema «no es local, sino global», y requiere «una respuesta conjunta entre ciudadanos, apicultores y administraciones».
Fernández recuerda cómo esta especie, originaria del sudeste asiático, llegó a España en torno a 2010 oculta en un contenedor que desembarcó en Galicia. Desde entonces, su progresión hacia el sur ha sido constante, favorecida por el clima templado y la ausencia de depredadores naturales. «La preocupación es real. Hemos visto lo que ha pasado en el norte y sabemos que aquí podría repetirse», explica.
Retrato del invasor: conocer para actuar
La Vespa velutina, conocida por ser una avispa asiática, se distingue por su cuerpo oscuro casi negro, las puntas de las patas amarillas —como si llevara «calcetines»— y un anillo amarillo-anaranjado en el abdomen. Las reinas pueden alcanzar hasta 3,5 centímetros, construyendo nidos esféricos de gran tamaño en las copas de los árboles.
Frente a ella, el avispón europeo autóctono (Vespa crabro) es más pequeño, de coloración más clara y anida en troncos huecos o incluso en el suelo. Fernández insiste en la importancia de esta distinción: «No podemos caer en el error de eliminar avispas autóctonas que son beneficiosas. Hay que saber identificarla bien».
Una invasión que avanza: del norte al levante
Según los datos oficiales, la Vespa velutina ya está presente en la Comunidad Valenciana, concretamente en el norte de la provincia de Castellón. Los primeros nidos se detectaron en Vistabella en 2023 y posteriormente en Vinaròs en 2024. A día de hoy, la Marina Alta permanece libre de esta especie, aunque las «falsas alarmas» se multiplican cada año.
El riesgo se agrava por la doble pinza biológica que amenaza la región. Por un lado, la Vespa velutina desciende desde el norte; por otro, la Vespa orientalis, también invasora y originaria de Asia, asciende desde el sur tras haber entrado por Gibraltar entre 2015 y 2018. Ambas especies comparten una preocupante capacidad de adaptación y expansión.
El peligro de la avispa asiática no se limita a las colmenas. Su llegada desencadena un efecto dominó ecológico, económico y sanitario que afecta a la biodiversidad, la agricultura y la seguridad de las personas.
1. Ataque a las abejas y colapso de las colmenas
Las velutinas son depredadoras eficaces. Capturan abejas, las decapitan y alimentan con sus restos a las larvas carnívoras. Pero el daño más grave, explica Fernández, es el «bloqueo de los vuelos»: «Las abejas dejan de salir por miedo, y la colmena se queda sin recursos. Termina muriendo de hambre». Este proceso conlleva un descenso drástico en la polinización, afectando directamente a los cultivos.
2. Riesgo para las personas
La picadura individual de una avispa velutina no es más tóxica que la de una avispa común, pero el peligro radica en su ataque grupal. Cuando una colonia se siente amenazada, responde con decenas de picaduras simultáneas. En Galicia, estas reacciones defensivas han causado víctimas mortales. «No es una avispa que ataque por atacar —matiza Fernández—, pero si tocas su nido o te acercas demasiado, se defienden en grupo».
3. Daños a los cultivos
La avispa adulta, aunque se alimenta de néctar, utiliza sus mandíbulas para morder frutas maduras como manzanas, tomates o peras. Las heridas que produce facilitan la entrada de hongos y bacterias, acelerando la descomposición de los frutos y generando pérdidas económicas directas para los agricultores.
Protocolo de actuación: qué hacer ante un avistamiento
- La detección ciudadana es clave para frenar la expansión. Si se localiza un posible nido, las autoridades recomiendan seguir tres pasos esenciales:
- No acercarse ni manipular el nido. Mantener la calma y alejarse sin movimientos bruscos.
- Contactar con las autoridades llamando al 112, la Policía Local o el Ayuntamiento.
- Documentar con seguridad: si es posible, hacer una foto con zoom y geolocalización activada, sin poner en riesgo la integridad personal.
«Es fundamental que la gente no intente destruir el nido por su cuenta», advierte el apicultor. «Hay equipos especializados que saben cómo hacerlo sin poner en riesgo a nadie».
Medidas preventivas y demandas del sector
Algunos apicultores de la Marina Alta han comenzado a instalar arpas eléctricas y trampas selectivas cerca de sus colmenas. Estas medidas ayudan a reducir la presión de las avispas, aunque no eliminan el problema de raíz. «Las arpas matan a las que se acercan, pero el nido sigue activo. Es como poner tiritas a una hemorragia», resume Fernández.
El sector apícola pide con insistencia más apoyo institucional en tres frentes:
- Subvenciones para financiar trampas y medidas de protección.
- Campañas informativas que enseñen a la ciudadanía cómo identificar la especie y actuar correctamente.
- Formación técnica para bomberos y equipos municipales encargados de retirar nidos.
Fernández reclama que «no se deje solo al sector» y recuerda que «sin abejas no hay polinización, y sin polinización no hay agricultura».
Proteger sin exterminar
La lucha contra la avispa asiática no debe derivar en una persecución indiscriminada contra todos los insectos similares. Las avispas autóctonas cumplen funciones ecológicas vitales: polinizan y controlan plagas de pulgones. «El problema —advierte Fernández— es que la gente, por miedo, está matando a todas. Y eso también desequilibra el ecosistema». El experto recuerda una máxima fundamental: «Los insectos no son agresivos, son defensivos». Su comportamiento depende de la percepción de amenaza, no de la voluntad de atacar. De ahí la importancia de la educación ambiental y el respeto por la biodiversidad local.
«La clave es la detección temprana y la colaboración», resume Fernández. «Si esperamos a que llegue para reaccionar, será tarde». La Marina Alta observa el horizonte con cautela, consciente de que la batalla aún no ha comenzado, pero la preparación ya es urgente.









LES DESEO QUE NUNCA LLEGUE ESA ASESINA, ES MUY DURO VER CÓMO SE LLEVAN A LAS ABEJAS Y HASTA LOGRAN ENTRAR EN LA COLMENA, YO CAZO VARIAS CON UN CAZAMARIPOSAS AL VUELO, FUERTE Y AL SUELO Y APLASTAR CON EL PIE, FUERTE.
PD. ESO SÍ, OJO CON LAS PICADURAS, POR SI SE ES ALÉRGICO, A MÍ ME PICARON 2 EN UNA TARDE Y TENGO SUERTE QUE NO ME AFECTA.
Para no haber llegado en javea ya he visto dos o tres, la primera que vi se metio dentro de mi casa y alucine con lo grandes que son
Una vez, yo vi una mamut volando alto, por encima de mí en el jardín. Me quedé impresionado. No sabía si era una asiática o no. Era mucho mas grande que una abeja o avispa normal. Así que con cuidado me aparte y me escondí en casa. Pero me informe y vi que no.
Espero no toparme nunca con una de las que habla este articulo, y de hacerlo, que no sea porqué hay un nido cerca.
Pd; De joven, fui a coger naranjas en el terreno de un colega de entonces, y una super avispa, no sé de que tipo, pero muy agresiva y más grande que las normales, apareció de la bolsa ya estando en casa. Le metí un cojinazo al vuelo, y la tía se encabrono conmigo y empezó a perseguirme. Como pude la derribé, y una vez en el suelo la pise. Aunque llevara pantuflas (de esas finas), el aguijón la atravesó y no veáis como vi las estrellas.
Desde entonces, las naranjas del supermercado o de las que venden al lado de la carretera…
😂😂😂😂 que cómico !! me parto
Pues eso… atención a esas asesinas
Hay que erradircarlas… cómo hacen en Japón.