Hay domingos que se viven distintos. Y luego está Escondida, donde el plan comienza al mediodía y se alarga hasta el atardecer. Este domingo 15 de junio, y cada domingo del verano, tienes una excusa perfecta para venir a comer y quedarte al tardeo: buena cocina, mejor ambiente y vistas infinitas al Mediterráneo.
Empieza el día con una comida frente al mar: arroces elaborados al momento, pescados a la plancha, carnes al grill y entrantes con alma mediterránea. Después, quédate. Desde las 17h hasta las 21h, el DJ local Borja Conesa transforma la sobremesa en un viaje sensorial con ritmos de Afro House y Latin Tech. Música en directo, cócteles de autor y un ambiente relajado que hace del domingo el mejor día de la semana.
Empieza con sabor
La carta del chef Vicente Jiménez está pensada para que el domingo se saboree desde el primer plato. Puedes comenzar con unas croquetas de jamón ibérico, un ceviche de corvina con causa limeña o el sorprendente tataki de atún rojo con alga wakame. Y si vienes con amigos, ningún plan mejor que compartir un arroz negro con rape y all i oli verde o una paella valenciana, servidos solo al mediodía y siempre con reserva previa.
Para los amantes de la carne, destacan platos como el costillar de cerdo con boniato, el entrecote madurado o las hamburguesas gourmet. Y si prefieres el mar, la corvina con refrito de ajetes o el bacalao a baja temperatura son opciones que combinan a la perfección con una copa fría antes del tardeo.
Y quédate al tardeo
A las cinco, el ambiente cambia. La música empieza a sonar, los cócteles ganan protagonismo y la sobremesa se convierte en una experiencia que no querrás que termine. La barra ofrece desde mojitos clásicos hasta combinaciones de autor con frutas tropicales y botánicos. Cada sorbo acompaña el ritmo del mar y te invita a quedarte un poco más.
Un domingo completo
En Escondida, el domingo empieza a mediodía y se alarga hasta el atardecer. Disfruta de una comida frente al mar y déjate llevar por la música, los sabores y las vistas. No hay cenas los domingos, porque el plan está pensado para vivirlo de sol a sol. Pero el resto de la semana, Escondida abre tanto para comer como para cenar, con una carta que no deja indiferente.
Reserva tu mesa para comer este domingo, reúne a tu grupo y quédate al tardeo. Porque los domingos también pueden ser tu día favorito.















