Zahati es una firma de sombrerería artesanal con sede en Gata de Gorgos que representa la recuperación de un legado familiar iniciado en 1880.
Aunque el origen del oficio se remonta al tatarabuelo de la actual representante, Sandra Mira, la marca adopta oficialmente 1920 como su hito fundacional, año en el que el bisabuelo incorporó la paja de trigo como material principal y adquirió la maquinaria que aún hoy sigue en funcionamiento. Ese patrimonio técnico, conservado en el taller de la calle Estación, nº3 de Gata de Gorgos, es el eje sobre el que se articula la identidad de la firma.
El cierre de 1990 y veinticinco años de inactividad
La historia de Zahati está marcada por una interrupción prolongada. En 1990, el taller se vio obligado a cerrar ante la imposibilidad de competir con las importaciones masivas procedentes de China, en un contexto en el que el consumidor carecía de herramientas para diferenciar la artesanía local del producto industrializado.
La dirección lo explica desde una perspectiva comunicativa además de económica: en aquella época, la falta de canales de comunicación directa, especialmente la inexistencia de redes sociales, impedía que el consumidor diferenciara la calidad artesanal española frente al producto industrializado. La batalla del «hecho en China» se libraba, entonces, con desventaja para quien producía con tiempo, oficio y un coste inevitablemente superior.
Durante 25 años, ese tramo de silencio convirtió el espacio en una cápsula del tiempo: máquinas, moldes y planchas quedaban custodiados por el polvo y la quietud, a la espera de una nueva etapa. No fue hasta 2015 cuando las tías de la actual propietaria reabrieron el taller para producir pamelas para otros diseñadores, coincidiendo con el auge de este complemento en eventos sociales.
Un nombre construido como relato: la etimología de «Zahati»
La identidad de la marca se condensa también en su nombre, concebido como un constructo:
- Za: por Zaragosí, apellido de la familia materna.
- Hat: «sombrero» en inglés, como declaración del producto central y su vocación internacional.
- i: sufijo añadido para redondear la marca comercial.
Arquitectura, marca propia y salto digital
El verdadero punto de inflexión llegó con la incorporación de la actual directora, arquitecta de formación, que decidió transformar la producción para terceros en un relato de marca propia. En 2019 se gestó Zahati como firma independiente y en febrero de 2020, en paralelo al inicio de la pandemia, se lanzó su plataforma de venta online. La digitalización permitió visibilizar un proceso productivo íntegramente artesanal y reforzar el discurso del «hecho en España», diferenciándolo de productos únicamente acabados en territorio nacional.
La propuesta de valor de Zahati se apoya en un proceso productivo fiel a las técnicas del siglo pasado. La materia prima principal es la paja de trigo, adquirida en Italia en madejas de unos 50 metros. Su grosor determina el coste y la complejidad del producto, desde pajas anchas, más asequibles, hasta trenzados de 4 milímetros, cuyo cosido circular exige más tiempo y destreza. El proceso incluye costura en espiral, moldeado sobre hormas de aluminio, algunas originales de 1920, planchado con maquinaria histórica y un acabado final que incorpora una cinta interior para garantizar la comodidad del usuario.
Del taller local al mercado del lujo contemporáneo
Desde ese taller local en Gata de Gorgos, la marca ha logrado posicionarse en el mercado contemporáneo. En 2021, El Corte Inglés incorporó Zahati a su oferta en busca de artesanía real, fabricada íntegramente en España.
La firma ha tenido presencia en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid y ha consolidado su éxito en boutiques de zonas exclusivas como Baleares y Capri, donde destacan las maxipamelas de hasta un metro de diámetro. Las preferencias varían por mercado, cintas en España, ausencia de ellas en Francia, diseños escultóricos en Reino Unido y piezas de gran formato en la isla italiana.
El efecto Blake Lively y la visibilidad internacional
La proyección mediática internacional se intensificó en 2024, cuando la actriz Blake Lively, conocida por Gossip Girl, adquirió personalmente una maxipamela de Zahati en Capri para el rodaje de la película «Un pequeño favor 2».
Su aparición en el tráiler de la película otorgó a la firma un estatus de marca global, aunque la dirección subraya que estos hitos aportan prestigio más que ventas directas de modelos poco prácticos para el uso diario.
La estrategia de comunicación se apoya en colaboraciones orgánicas, envío de producto, más que en contratos pagados. La marca ha observado que la eficacia en ventas no siempre está vinculada a perfiles con millones de seguidores.
- Influencers de alto impacto en ventas: perfiles como Cristina Martínez Gijón resultan especialmente efectivos en conversión. La aparición del «bolso capazo» en la Feria de Sevilla a través de influencers provocó el colapso de la web.
- Proyección en Portugal: la actriz Catarina Gouveia ha impulsado de forma significativa las ventas en el mercado portugués.
Además, Sandra Mira también ha detectado que la prensa escrita regional y la televisión nacional tienen un impacto de conversión y captación de clientes superior al de grandes revistas de moda internacional. El hallazgo sugiere que, en su caso, el relato de proximidad y la credibilidad del medio pueden pesar más que el aura aspiracional de ciertas cabeceras.
Así, desde la calle Estación de Gata de Gorgos, Zahati se consolida como un ejemplo de cómo la autenticidad artesanal puede convertirse en valor estratégico en el lujo contemporáneo.












