La convocatoria de huelga indefinida en el sistema educativo valenciano a partir del 11 de mayo ha abierto un nuevo frente de conflicto entre la administración y los sindicatos. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha propuesto unos servicios mínimos que obligarían a todo el profesorado de 2º de Bachillerato a cumplir la totalidad de su horario durante la protesta.
Según el documento remitido por la Secretaría Autonómica de Educación, «en los centros en los que se imparte Bachillerato […] el profesorado que imparte clase en segundo de bachillerato cumplirá la totalidad de su horario» para garantizar que el alumnado pueda ser «evaluado y cualificado» de cara a la EVAU.
Los sindicatos denuncian una medida «abusiva» que vacía el derecho de huelga
Las organizaciones sindicales convocantes, entre ellas STEPV y UGT, han reaccionado con contundencia. Consideran que la propuesta es «claramente abusiva» porque afecta a la totalidad del profesorado de una etapa educativa y les obliga además a realizar tareas de evaluación, algo que, subrayan, no corresponde a los servicios mínimos.
Desde el comité de huelga advierten que, si se aprueba en estos términos, el profesorado de 2º de Bachillerato quedaría obligado a trabajar todos los días de la huelga indefinida, independientemente de si hay evaluaciones programadas, lo que en la práctica impediría ejercer el derecho constitucional de huelga.
Amenaza de impugnación judicial inmediata
El rechazo sindical no se limita al plano político. El comité de huelga de UGT ha anunciado que impugnará de forma cautelarísima la medida si finalmente es decretada, al entender que vulnera derechos fundamentales.
En su argumentación, los sindicatos sostienen que la propuesta evidencia «un estado de nerviosismo» por parte de la administración y una «falta total de respeto» hacia los derechos laborales del profesorado.
La Conselleria defiende la prioridad del derecho a la educación
Por su parte, la Generalitat Valenciana justifica la medida en la necesidad de garantizar servicios esenciales. En el documento oficial, la administración señala que «la falta de servicios mínimos podría perjudicar el derecho a la educación del alumnado», especialmente en un curso «crítico» como 2º de Bachillerato.
La Conselleria argumenta que una alteración en las evaluaciones finales podría dificultar el acceso a la EVAU y afectar a la igualdad de oportunidades, por lo que considera imprescindible asegurar que los estudiantes sean evaluados.
Además, invoca la doctrina del Tribunal Constitucional, que establece que los servicios esenciales pueden prevalecer sobre el derecho de huelga cuando está en juego el interés general.
Desde UGT Serveis Públics PV se denuncia que estas medidas «buscan vaciar de contenido el derecho fundamental de huelga». El sindicato critica especialmente la obligación impuesta al profesorado de 2º de Bachillerato, que interpreta como un intento de neutralizar la protesta bajo el argumento de la preparación para la EVAU.
Asimismo, rechaza el conjunto de servicios mínimos fijados, que incluyen la presencia obligatoria de equipos directivos y ratios de profesorado en todas las etapas educativas.
Un conflicto en escalada en la antesala de la huelga indefinida
La propuesta será negociada entre la Conselleria y el comité de huelga en una reunión hoy. Mientras tanto, el conflicto educativo sigue escalando en un contexto de amplio respaldo del profesorado a la huelga y movilizaciones crecientes en defensa de la educación pública.
En este escenario, la disputa por los servicios mínimos se perfila como uno de los principales puntos de tensión que marcarán el desarrollo de la huelga indefinida en la Comunitat Valenciana.






