El pleno del Ayuntamiento de Ondara votó ayer si ceder o no la plaza de toros municipal, en respuesta a la petición recibida por la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana, dirigida por Vicente Barrera Simó. El debate generado desde el lunes había sido extenso, más entre las formaciones contrarias al espectáculo que se pretende promover desde la administración autonómica, una corrida de toros con picadores.
PSOE y Compromís dejaron clara su posición desde el primer momento, mostrándose contrarios a la práctica. Sin embargo, el estudio jurídico que solicitaron desde el equipo de Gobierno (PSPV-PSOE y Compromís) concluyó que el espacio municipal debía cederse «por imperativo legal», sino, podrían enfrentar diversas penas de prisión e inhabilitación, tal como explicó la regidora de Cultura ondarenca, Àngels Grimalt, a este medio de comunicación.
La sesión plenaria llegó bastante rápido al punto 10 del orden del día (a partir del minuto 16:42 del vídeo) que decidiría finalmente qué hacer. El alcalde de Ondara, José Ramiro, expuso los hechos, cuya historia comenzó el 27 de marzo con la primera petición por parte de Conselleria para alquilar la plaza en plenas fiestas de Sant Jaume. Esta fue rechazada por los festejos. No contenta con ello, Conselleria volvió a enviar otra petición, esta vez para el 7 de septiembre, una vez pasados todos los eventos estivales.
«Recibimos muchas llamadas por parte de Conselleria forzando al Ayuntamiento a dar una fecha concreta», expuso Ramiro en su explicación. El alcalde quiso subrayar que lo que se estaba votando era la cesión de la plaza para un fin concreto, no si celebrar la corrida en cuestión. Por ello, incidió: «El uso público del edificio no se puede denegar solo por ideología o por voluntad de no hacerlo. La tauromaquia no está prohibida, aunque ojalá el Gobierno la prohíba». Elevar a pleno la cuestión fue una decisión tomada porque «consideramos que no debíamos decidirlo en Junta de Gobierno, sino que es una cosa pública de la ciudadanía».
«Nos sorprende que con tantas plazas y tantos pueblos en los que gobierna el PP vienen aquí, sabiendo que este acto es contrario a nuestros ideales», observó además el alcalde. Fue el portavoz del Partido Popular de Ondara, Álex Fernández, quien reprochó al equipo de Gobierno que consideraban otras cuestiones de mayor importancia para elevar a pleno que esta y recordó que la Conselleria de Cultura que solicita la cesión de la plaza pertenece a VOX, no a los populares, aunque gobiernan en coalición.
Fue el portavoz popular también quien abrió el melón del debate sobre los actos taurinos de Sant Jaume. «En fiestas se hacen entradas de toros, obligando a los animales a ser trasladados en camiones, lanzados a las calles y a una plaza de toros con 3.000 personas dentro, donde se sienten intimidados. ¿Eso no es maltrato animal?», lanzó.
Por su parte, la regidora de Cultura respondió a esta cuestión afirmando que desde su bancada sí consideraban maltrato a la práctica durante los festejos, pero que se trata de un evento muy popular entre la ciudadanía y que prohibirlo de raíz provocaría demasiadas reacciones. Grimalt abogó por comenzar concienciando a los vecinos y vecinas sobre el maltrato que supone y efectuar cambios progresivos desde la reeducación de la ciudadanía.
Llegado el momento de la votación, el equipo de Gobierno estuvo dividido. Compromís y el PP se abstuvieron, mientras que el PSOE votó a favor. El alcalde concluyó el debate lanzando una reflexión tanto a sus compañeros valencianistas como a la oposición: «La abstención no es ni carne ni pescado. Los socialistas votaremos a favor por imperativo legal. Optamos por la responsabilidad del Gobierno porque la ley nos obliga».






