Compromís ha mostrado su apoyo a las movilizaciones de la comunidad educativa en la Marina Alta, que se han extendido durante esta semana por la comarca y que servirán de preámbulo a la huelga educativa general convocada para el próximo 31 de marzo. La formación denuncia la situación «insostenible» del profesorado valenciano, afectado por una degradación progresiva de sus condiciones laborales y recortes del Consell de Pérez Llorca, responsabilizando directamente a la Generalitat Valenciana de la falta de respuesta ante estas reivindicaciones.
La Marina Alta, epicentro de la resistencia educativa
Los docentes de la Marina Alta están protagonizando una semana de protestas en los centros educativos, evidenciando un malestar creciente entre el profesorado y toda la comunidad educativa. Estas concentraciones se están realizado en la mayoría de los centros, manteniendo abierto el conflicto y apuntando a una escalada si no hay cambios por parte del Consell.
Mancanza y condiciones laborales del profesorado
Compromís denuncia que el profesorado valenciano sufre una degradación progresiva de sus condiciones laborales, lo que repercute directamente en la calidad educativa. Entre las problemáticas, la coalición destaca la sobrecarga de trabajo, el exceso de burocracia y las ratios elevadas, que dificultan una atención adecuada al alumnado. Denuncian que la situación salarial es especialmente preocupante, ya que «el profesorado valenciano se encuentra entre los peor remunerados del Estado, con diferencias que pueden alcanzar los 800 euros anuales respecto a otras comunidades, en un contexto de inflación acumulada que no se ha compensado».
Además, preocupa la falta de personal, «con miles de plazas sin cubrir, y la insuficiencia de recursos para atender la diversidad y garantizar una educación inclusiva», insisten. A esto se añade el deterioro de las infraestructuras educativas y la paralización de inversiones clave, «lo que agrava las condiciones en las que se desarrolla la tarea docente», añaden.
Reivindicaciones del sector educativo
Ante esta situación, las movilizaciones ponen sobre la mesa un conjunto de demandas ampliamente compartidas por la comunidad educativa. Estas incluyen la reducción de ratios, el incremento de plantillas, la mejora salarial y la reducción de la carga burocrática.
También se reclama una apuesta clara por la inversión en infraestructuras educativas, la recuperación del poder adquisitivo perdido y el refuerzo de los recursos para la atención a la diversidad. Igualmente, se reivindica el reconocimiento de la tarea docente y la defensa del valenciano como lengua vehicular en la enseñanza. Compromís subraya que estas demandas «no son corporativas, sino que responden a la necesidad de garantizar un sistema educativo público de calidad, con equidad y con capacidad para responder a los retos actuales».
Acciones de Compromís en les Corts Valencianes y municipios
Desde el ámbito institucional, Compromís ha trasladado estas reivindicaciones a les Corts Valencianes con iniciativas concretas. Entre ellas, una propuesta firmada por el diputado Gerard Fullana para incrementar los salarios del profesorado, reducir las ratios y recuperar las plantillas recortadas en los últimos años.
La formación también ha defendido la necesidad de cubrir todas las vacantes de manera inmediata, reforzar el personal de atención educativa y administrativa, y recuperar la inversión en infraestructuras educativas, con una dotación mínima de 121 millones de euros anuales. Compromís ha alertado sobre los efectos de la política educativa del Consell, especialmente en materia lingüística, y ha reclamado un modelo que garantice la presencia y la normalización del valenciano en las aulas.
En paralelo, Compromís destaca la respuesta coordinada desde los pueblos. La moción con las reivindicaciones del profesorado dirigida al Consell se ha presentado en la mayoría de municipios de la Marina Alta y se prevé su aprobación en los próximos plenarios. Entre los ayuntamientos implicados se encuentran Dénia, Xàbia, Pedreguer, El Verger, Gata y Ondara, entre otros, donde se celebrarán concentraciones durante los plenos para alzar la voz en defensa de la educación pública y contra las políticas de PP y Vox. Se anima al profesorado y a la ciudadanía a asistir vestidos de verde o de negro.
La coalición ha presentado iniciativas parlamentarias y enmiendas presupuestarias que, hasta ahora, han sido rechazadas por el gobierno del PP y Vox, lo que evidencia, según Compromís, «la falta de voluntad política para solucionar los problemes reales de la educación pública».
Compromís recuerda que las movilizaciones no han terminado y anima a la comunidad educativa y a la ciudadanía a continuar participando en las acciones convocadas. La huelga educativa del próximo 31 de marzo se plantea como un punto de inflexión para forzar un cambio de rumbo en las políticas educativas de la Generalitat.






