La coalición Compromís en la Diputación de Alicante ha alertado de la grave situación que atraviesa actualmente la Vall de Laguar, donde la población no puede utilizar el agua del grifo debido a problemas persistentes de potabilidad.
Según ha denunciado la formación, el municipio se ve obligado a depender del suministro mediante camiones cisterna para garantizar el acceso al agua potable, una situación que consideran insostenible y que afecta directamente a la vida cotidiana de sus vecinos.
Compromís atribuye la crisis a la gestión de las administraciones del PP
Desde Compromís sostienen que esta crisis es consecuencia directa de la falta de actuación y de la mala gestión de las administraciones gobernadas por el Partido Popular, a pesar de que cuentan con competencias plenas para intervenir y resolver el problema.
La coalición ha dirigido sus críticas al presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez, y al presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, a quienes acusa de incoherencia en materia de política hídrica.
Críticas por los discursos sobre el agua y la falta de respuestas
El portavoz de Compromís en la Diputación, Ximo Perles, ha reprochado a ambos dirigentes que mantengan un discurso beligerante contra el Gobierno de España en cuestiones relacionadas con el agua mientras, según denuncia, no actúan con la rapidez necesaria ante problemas básicos en sus propios municipios.
Perles ha afirmado que «mientras hacen grandes discursos y mucho ruido contra el Gobierno de España por cuestiones de agua, no actúan con la celeridad necesaria para garantizar algo tan básico como el agua potable en sus pueblos».
La situación resulta especialmente preocupante porque los problemas de potabilidad persisten a pesar de la reciente ejecución de una infraestructura impulsada por la propia Diputación de Alicante. De acuerdo con la coalición, esta actuación no ha logrado resolver ni los problemas de turbidez ni las deficiencias en la calidad del agua, lo que ha obligado a mantener las restricciones en el consumo de agua de boca.
En paralelo a esta crisis, Compromís ha calificado de «ejercicio de propaganda política» la Mesa Provincial del Agua celebrada esta semana por la Diputación de Alicante. Según la formación, el encuentro se centró mayoritariamente en criticar al Gobierno de España por los problemas relacionados con los trasvases, mientras se evitó abordar situaciones urgentes como la de la Vall de Laguar y otros municipios de la Marina Alta.
Además, Compromís denuncia que durante la reunión se llegó incluso a rechazar el debate sobre la falta de agua en localidades como Llíber.
Una problemática que afecta a más municipios de la Marina Alta
La coalición ha recordado que la situación de la Vall de Laguar no es un caso aislado. Municipios como Teulada Moraira y el Poble Nou de Benitatxell ya sufrieron graves cortes de agua hace dos veranos. En aquel momento se anunciaron diversas infraestructuras para evitar que se repitieran estos episodios, pero, según Compromís, dos años después dichas actuaciones siguen sin contar con dotación económica en los presupuestos.
«El presupuesto vuelve a consignar cero euros. Esto no es una casualidad: es una forma de gobernar que abandona a los pueblos de la Marina Alta», han denunciado desde la formación.
El portavoz de Compromís, Ximo Perles, ha calificado la situación de «inaceptable» y ha exigido al presidente de la Diputación de Alicante que deje de utilizar el agua como herramienta de confrontación política.
Perles ha reclamado una intervención urgente para resolver el problema: «Exigimos que se aceleren todos los trámites y que se pongan todos los recursos técnicos y económicos al servicio del municipio».
El portavoz ha subrayado que no se trata de promesas a largo plazo, sino de una necesidad inmediata: «No estamos hablando de proyectos futuros, estamos hablando de un pueblo que hoy no puede utilizar el agua del grifo».






