La Muixeranga de la Marina Alta ultima la preparación de sus figuras en los días previos a su participación en las fiestas de la Magdalena de Castellón. En uno de los ensayos recientes, la colla ha trabajado las construcciones que previsiblemente formarán parte de su actuación.
Los ensayos son fundamentales para garantizar que cada figura se ejecute con seguridad y coordinación. Durante estas sesiones, los miembros repasan posiciones, ajustan detalles técnicos y se aseguran de que cada participante conozca exactamente su lugar dentro de la estructura.
La planificación de las figuras depende de los participantes
La coordinadora de la colla, Raquel Jurado Prats, explica que las figuras que se realizan en cada ensayo dependen en gran medida de las personas que asisten.
«Tenemos bastante controlado quién sube al segundo piso, quién al tercero o quién hace las figuras de cuatro o cinco alturas», señala. Sin embargo, la disponibilidad de participantes determina finalmente qué construcciones pueden llevarse a cabo.
Habitualmente, los miembros se apuntan a los ensayos a principios de semana. Posteriormente, el equipo técnico se reúne para decidir qué figuras se trabajarán en el siguiente ensayo y cuáles se prepararán para la actuación.
Cómo se decide el lugar de cada participante
Dentro de una muixeranga, cada persona ocupa una posición específica según sus características físicas.
Factores como el peso, la altura y la fuerza son determinantes para decidir quién forma parte de la base, quién ocupa los pisos intermedios y quién sube a las posiciones más altas. Jurado explica que en su caso suele situarse en el segundo o tercer piso de las figuras.
La base, conocida como pinya, es uno de los elementos más importantes de la estructura, ya que sostiene el peso de los distintos niveles de la construcción humana.
La integración de nuevos miembros en la colla
Uno de los aspectos fundamentales durante los ensayos es la integración de las personas que se incorporan por primera vez a la muixeranga.
Según explica Jurado, el objetivo es integrar a los nuevos participantes desde el primer momento. Lo primero que se les enseña es cómo funciona la pinya y cuál es su papel dentro de ella.
Las primeras figuras que suelen realizar son construcciones sencillas como la campana, una figura de tres alturas, o el pinet, donde una persona se coloca sobre otra.
Silencio y concentración para que la figura salga bien
Para que una figura se complete correctamente, la coordinación entre todos los miembros resulta esencial. «Lo más importante es que todo el mundo sepa dónde va», explica Jurado. Para ello, los integrantes utilizan croquis que indican la posición de cada persona dentro de la estructura.
Además, durante el ensayo se insiste en mantener silencio y concentración, dos aspectos fundamentales para ejecutar las figuras con seguridad.
Los pisos superiores, los más delicados
Dentro de cada construcción, los niveles más altos suelen ser los más delicados. Los últimos pisos —donde se sitúan los terços, el alçador y el niño o niña que corona la figura— cuentan con menos apoyo directo de la pinya, por lo que requieren un mayor control del equilibrio.
Si una figura no sale correctamente durante el ensayo, la dinámica es clara: se repite tantas veces como sea necesario hasta que se consigue ejecutar con éxito.
Nuevas medidas de seguridad para los niños
La colla también trabaja en nuevas medidas de protección para los participantes más jóvenes. Entre ellas se encuentra la incorporación de protectores bucales, especialmente pensados para quienes ocupan las posiciones más altas de las figuras. Estos protectores se están fabricando tras consultas con un dentista y podrían utilizarse en próximas actuaciones.
El crecimiento de las muixerangues en los últimos años
El auge de las muixerangues en distintos puntos del territorio valenciano también se explica por el impulso de personas que llevan décadas vinculadas a este movimiento. Es el caso de Saül Ortolà Soler, actual responsable de la federación, que recuerda que se introdujo en este mundo hace cerca de veinte años, en un momento en el que apenas comenzaba la recuperación de esta tradición.
«En aquel momento, además de la Muixeranga de Algemesí, solo había dos o tres colles más», explica. A partir de entonces participó en la creación de proyectos como la Muixeranga de Pego y colaboró en el nacimiento de otras agrupaciones, en un proceso que define como «un trabajo de hormiguita».
El crecimiento se aceleró especialmente tras la declaración en 2011 de la fiesta de la Mare de Déu de la Salut de Algemesí como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un reconocimiento que impulsó la creación de nuevas colles. Actualmente existen 24 agrupaciones, una en Barcelona y 23 repartidas por las tres provincias valencianas, muchas de ellas surgidas durante ese periodo de expansión.
Fuerza, equilibrio y coordinación para la Magdalena
En los ensayos se trabajan diferentes aspectos físicos según la posición de cada integrante. Las primeras manos suelen centrarse en la fuerza, mientras que quienes se sitúan en los pisos superiores deben trabajar especialmente el equilibrio. Por su parte, los niños que coronan las figuras requieren gran concentración y seguridad en sus movimientos.
Todo este trabajo previo permitirá que la Muixeranga de la Marina Alta llegue preparada a su actuación en la Magdalena de Castellón, una cita donde las colles muestran al público el resultado de semanas de entrenamiento.














































Lo pueden disfrazar como quieran pero es peligroso y se utilizan menores… Yo desde luego NO permitiría que mis hijos participasen.