Adiós a las naranjas, hola al oro verde: la fiebre de los aguacates conquista la Marina Alta Adiós a las naranjas, hola al oro verde: la fiebre de los aguacates conquista la Marina Alta
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Adiós a las naranjas, hola al oro verde: la fiebre de los aguacates conquista la Marina Alta

23 de junio de 2024 - 09:00

La fiebre por el oro verde va en aumento en la Marina Alta. El aguacate es la fruta de moda y los agricultores de la Marina Alta lo saben. Se trata de un cultivo rentable que está alternando el paisaje agrícola de la comarca y que deja atrás los cultivos tradicionales, como los cítricos, para dar paso a los imperantes frutos tropicales.

El consumo de los aguacates va en aumento: entre 2012 y 2022 presentó un incremento del 1.392 %, según datos de Mercamadrid. Por el contrario, el consumo de naranjas disminuye; desde 2012 hasta 2021, decrece un 22,84 % (datos del Ministerio de Agricultura).

«Es un cultivo muy atractivo porque conlleva una rentabilidad que hoy por hoy está asegurada. De hecho, empezó en esta zona como una alternativa a la crisis citrícola que tuvimos. Bueno, que no es que esté solventada, pero fue muy dura, y huyendo del cítrico empezamos a plantar aguacate», comenta Antonio Paris, agrónomo y agricultor que tiene sus terrenos en Dénia.

Comenzando con la primera finca hace más de dos décadas, Paris destaca que en los últimos cinco años ha crecido considerablemente el cultivo de aguacates, sobre todo en localidades como Ràfol d’Almúnia, Pego, e incluso en zonas un poco más marginales como Benissa. «En Dénia estaríamos hablando de unas 1.800-1.600 hanegadas», explica el experto.

«Curiosamente desde que llevo unos veinte años en el tema del cultivo, cada año sube más el precio de los aguacates. Esto normalmente en agricultura no suele pasar», expone Antonio.

De la misma forma, Juan José Seguí, de Naranjas Masil, explica que sustituyó por aguacates una zona que tenía dedicada a naranjos. Ahora planta variedades de Hass, Lamb Hass, Bacon y Fuerte de este fruto tropical.

«Está todo muy mal y tenemos una competencia muy desleal, entonces vamos cambiando el cultivo para intentar sobrevivir simplemente», relata Juan, quien también se reinventó y creó una página web. Lo mismo hizo Rafael Riera de Laguacarte, quien incluso se plantea crear una ruta turística en torno a la fruta.

«Antes tenía naranjas, se ganaba muy poco y cada año pagaban menos. Decidí probar otro cultivo y me ha salido bien», explica Rafael.

Ventajas e inconvenientes del aguacate

Entidades ecologistas se han quejado en diferentes ocasiones de que un aguacate necesita al menos unos 200 litros de agua. «El cultivo del aguacate consume cinco veces más agua que el del plátano, 1.741 metros cúbicos por tonelada frente a 340», advertía en 2023 un estudio de la Universidad de La Laguna (ULL). Un hecho que tiene lugar en plena sequía en el país.

Ximo Tur, ingeniero agrónomo, defiende que estas frutas «no necesitan tanta agua como se va diciendo por ahí, el consumo de agua es igual que prácticamente un cítrico, a lo mejor es un poquito más en determinados terrenos».

Juan apunta a otra razón por la que no supone un gran problema: en Pedreguer, zona en la que tiene sus aguacates, la superficie cultivada ha disminuido un 60 % porque hay una falta de vocación en las nuevas generaciones ante el oficio, por lo que el agua sobra.

Antonio ve incluso ventajas: «Es un cultivo que permite incluso desalar el agua. Es tan rentable, hoy por hoy, que permite pagar agua desalada a 40 y 50 céntimos el metro cúbico. Estaría bien ser capaces de crear un sistema hidráulico a base de aguas depuradas, manejando bien los pozos».

También deben enfrentarse a un inconveniente que surge de la rentabilidad de esta fruta: los robos. «En el momento que detectan una plantación, van a por ella. Es que una caja de aguacates vale 50 euros, no hace falta robar media furgoneta de cítricos», comenta Antonio. «En esta campaña nos los robaron, rompieron la valla del vecino y entraron», añade Juan.

Por otra parte, los agricultores comentan que en la venta de aguacates deben competir con los productores tradicionales de Latinoamérica y con nuevos mercados controlados por multinacionales, como Marruecos, en los que no respetan las leyes o unos mínimos sanitarios: «El aguacate que entraba el año pasado de Perú tenía cadmio y el de Marruecos estaba mal etiquetado», se queja Juan. Mientras, a los agricultores en Europa se les exigen unas condiciones más estrictas y mayor burocracia.

Sin embargo, los agricultores mencionan que los aguacates presentan diferentes ventajas, entre ellas, la de no sufrir ninguna plaga por el momento y no ser del agrado de los jabalíes o de las cabras.

En segundo lugar, señalan que se trata de un tipo de fruta muy sencilla de cultivar y que no hay que ser un gran experto en la materia, de ahí el incremento del número de personas que apuestan por su plantación y no por otra que requiere más cuidados.

Por otro lado, la recolección del aguacate se puede extender en el tiempo más que con otros productos: se puede empezar a cosechar a partir de diciembre y puede aguantar hasta febrero o marzo.

Además, en particular en la Comunitat Valenciana, el aguacate presenta una característica diferente en relación a los cultivados en otros territorios: «Aquí tenemos mucha cal. Eso le da a la grasa un punto de consistencia en el que, aunque esté maduro el fruto, no está totalmente blando y eso se aprecia en mercados como el francés y el alemán», indica Antonio.

El futuro de la agricultura tradicional en la Marina Alta

«Si el aguacate es rentable a fecha de hoy y se prevé que durante nueve o diez años lo siga siendo, indiscutiblemente el que quiera dedicarse a la agricultura va a optar por este cultivo», concluye Ximo.

Aunque el beneficio estuviese igualado al de los cítricos, como comenta Juan -que en este año ha sacado unos 1.000 euros por hanegada, tanto en naranjas como aguacates- el coste de producción supone un 45 % menos, de ahí su rentabilidad.

Ante las adversidades a las que se enfrentan los agricultores hoy en día, existe la posibilidad de que el paisaje valenciano, repleto de naranjos, tenga fecha de caducidad.

Solo el mercado y la climatología determinarán en el futuro si las naranjas estaban en peligro de extinción en la Marina Alta cuando se escribió este artículo.

3 Comentarios
  1. Agenda2030 dice:

    ¡Que pena!. Las naranjas desaparecerán igual que han desaparecido las naranjas sanguinas. 😔

  2. Aitor menta dice:

    El cultivo más indicado para la sequia casi crónica que padecemos. Merecemos todo lo que nos pasa

  3. TONGO dice:

    TONI SUPERCRACK


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