Un paciente del Hospital de Dénia ha hecho pública una denuncia por la cancelación en dos ocasiones de una intervención quirúrgica que llevaba tiempo esperando. La persona afectada asegura que lleva dos años y medio con una bolsa de ostomía y que la operación prevista para revertir su situación ha sido suspendida dos veces en apenas una semana.
Dos años y medio con una bolsa de ostomía a la espera de una operación
Según explica el afectado, hace aproximadamente dos años y medio comenzó a utilizar una bolsa de ostomía. En aquel momento, asegura que se le comunicó que se trataría de una situación temporal y que su duración estimada sería de alrededor de un año.
Sin embargo, el tiempo transcurrió y la intervención con la que esperaba poner fin a esta situación no llegó a realizarse dentro del plazo inicialmente previsto. Después de dos años y medio, el paciente recibió finalmente una fecha para ser intervenido: el 30 de septiembre.
Cancelación un día antes de entrar en quirófano
El paciente relata que, para someterse a la intervención prevista el 30 de septiembre, tuvo que realizar durante dos días la preparación necesaria para una operación de estas características. Sin embargo, apenas un día antes de la fecha programada, recibió una llamada en la que se le comunicaba que la intervención quedaba cancelada y que se aplazaba una semana.
El afectado lamenta que la suspensión llegara después de haber completado la preparación previa, con el esfuerzo físico y emocional que, según describe, implicaba afrontar la operación. A pesar de esta primera cancelación, aceptó la nueva programación y se dispuso a repetir el proceso preparatorio para poder ser intervenido la semana siguiente.
Segunda cancelación
La segunda fecha prevista para la intervención era este mismo 7 de octubre. Según el testimonio trasladado, el paciente tuvo que repetir toda la preparación previa para someterse nuevamente a la operación programada. Ese día, explica que ingresó en el Hospital de Dénia a las 07:00 horas y que el personal sanitario comenzó a prepararlo para su entrada en quirófano.
Sin embargo, cuando ya estaba a punto de ser intervenido, asegura que recibió una nueva comunicación anunciando que la operación tampoco podría realizarse. «No lo podemos operar», afirma que le comunicaron. Según su versión, cuando preguntó por el motivo de la suspensión, la respuesta fue: «No hay camas».
Esta segunda cancelación ha provocado una especial indignación en el afectado, que sostiene que había tenido que afrontar de nuevo todos los preparativos y el desgaste físico y emocional de una intervención que finalmente no llegó a producirse. A diferencia de lo ocurrido con la primera suspensión, en la que se le comunicó un aplazamiento de una semana, el paciente asegura que en esta segunda ocasión no recibió una nueva fecha para ser operado.
«No pedimos un privilegio. Pedimos una sanidad digna»
En su denuncia, considera que lo sucedido refleja posibles problemas de disponibilidad de recursos y organización hospitalaria. El afectado describe su situación como «indignante e inadmisible» y expresa su preocupación por las consecuencias que este tipo de cancelaciones pueden tener para quienes están pendientes de una intervención.
También manifiesta su percepción de que el centro sanitario se encuentra desbordado y con recursos insuficientes. Especifica en este punto que su denuncia no se dirige contra los médicos, enfermeros ni el resto de profesionales sanitarios que trabajan en el Hospital de Dénia. Por el contrario, señala directamente a quienes considera responsables de garantizar los medios materiales, los recursos asistenciales y la organización necesaria para que las intervenciones programadas puedan llevarse a cabo.
El afectado concluye su denuncia con una petición dirigida a los responsables de la asistencia sanitaria pública. Considera que su reclamación no supone exigir un trato preferente, sino reclamar una atención adecuada después del tiempo que lleva esperando. «No pedimos un privilegio. Pedimos una sanidad digna», expresa en su testimonio.






