El conflicto educativo valenciano no se da por cerrado tras la suspensión temporal de la huelga indefinida del profesorado. Las entidades que impulsaron el acuerdo unitario educativo, CADPV, STEPV, CCOO, UGT, CGT, CSO, COS, CNT y Docents en Lluita, han empezado a preparar una nueva fase de movilizaciones de cara al inicio del curso 2026-2027.
El objetivo es mantener viva la presión sobre la Conselleria de Educación después de un curso marcado por meses de protestas, negociaciones tensas y una huelga educativa que arrancó en mayo como uno de los principales conflictos educativos de los últimos años en la Comunitat Valenciana.
Según el comunicado conjunto, las entidades educativas han mantenido una reunión de trabajo para planificar el próximo curso escolar y coordinar una estrategia común. Consideran necesario mantener la unidad de acción y continuar impulsando el proceso de movilización iniciado durante la huelga.
La huelga sigue suspendida, pero las reivindicaciones continúan abiertas
Las organizaciones recuerdan que la huelga indefinida permanece actualmente suspendida, no desconvocada definitivamente. Esa fórmula permite mantener abierto el marco de movilización y recuperar la presión si la Conselleria no atiende las demandas pendientes. El comunicado señala que la voluntad de las entidades es seguir trabajando conjuntamente dentro de ese marco para retomar las reivindicaciones planteadas a la administración educativa y exigir una negociación real.
El diagnóstico de fondo no cambia respecto al que motivó la huelga: los sindicatos y plataformas consideran que continúan sin respuesta problemas estructurales de la educación pública valenciana, entre ellos la reducción de ratios, la mejora de plantillas, las infraestructuras, las condiciones laborales del profesorado y la dignificación del sistema educativo.
El 12 de septiembre, primera gran manifestación del curso
La primera gran fecha del nuevo ciclo de movilizaciones ya está marcada en el calendario. Las entidades anuncian una manifestación unitaria el próximo 12 de septiembre, que se celebrará de forma simultánea en las principales ciudades del País Valencià.
La convocatoria pretende convertirse en un punto de encuentro de toda la comunidad educativa y enviar un mensaje claro a la Conselleria al inicio del curso escolar, que el conflicto no ha terminado y las reivindicaciones pendientes siguen sobre la mesa. El objetivo de esta manifestación será reclamar que la administración atienda las demandas que quedaron sin resolver y abra un proceso de diálogo efectivo para alcanzar acuerdos que las entidades consideran dignos para el profesorado y para el conjunto del sistema educativo público.
Movilización desde los centros y las asambleas
Junto al comunicado, las entidades han compartido un documento de trabajo con propuestas de acciones y movilizaciones para centros y asambleas docentes. El texto no plantea un calendario cerrado, sino un banco de ideas para que cada asamblea y cada claustro puedan valorar qué iniciativas consideran más adecuadas y construir una estrategia de movilización sostenida durante el curso.
Entre las primeras acciones de visibilización se propone recibir al profesorado que se incorpora por primera vez a los centros con carteles informativos, explicación del conflicto e invitación a participar en las asambleas. También se plantea informar a alumnado y familias durante los primeros días de clase sobre el estado de las reivindicaciones.
Las entidades proponen igualmente mantener los distintivos reivindicativos en los centros, aprovechar las primeras reuniones con las familias y elaborar materiales editables para que cada centro pueda explicar sus propias carencias.
Acciones de calle y presencia en actos públicos
El documento también plantea diferentes fórmulas de movilización fuera de los centros educativos. Entre las ideas recogidas figuran bicicletadas, rutas senderistas reivindicativas, presencia en actos públicos del gobierno autonómico y aprovechamiento de fiestas locales u otros eventos de gran visibilidad social para trasladar las demandas de la educación pública.
La estrategia busca mantener el conflicto en el espacio público más allá de los días de huelga y reforzar la conexión con familias, alumnado y ciudadanía.
Estrategia de presión durante el curso
Otra de las líneas de actuación planteadas es la «huelga de celo» o cumplimiento estricto de las funciones. Las propuestas incluyen cumplir estrictamente el horario semanal, no realizar reuniones con familias fuera del horario laboral, no participar en proyectos impulsados por la Conselleria, no asumir tareas que no sean obligatorias o limitar al máximo la carga documental.
También se plantea no utilizar dispositivos personales en el centro, no aportar vehículos particulares para visitas a empresas en Formación Profesional, no ofrecerse voluntariamente como corrector de las PAU y no realizar actividades extraordinarias como festivales, graduaciones o actos similares.
En relación con las altas temperaturas, el documento recoge la posibilidad de no impartir clase cuando se superen los límites establecidos, trasladando la actividad a espacios abiertos y en sombra del centro.
Presión institucional y alianzas sociales
Las entidades también contemplan una vía institucional y política para mantener la presión. Entre las propuestas figuran el envío coordinado de quejas a la Conselleria, el seguimiento de la normativa educativa, la denuncia de resoluciones u órdenes cuando se considere necesario, el impulso de acciones desde los Consejos Escolares Municipales y la solicitud de mociones de apoyo en los ayuntamientos.
Asimismo, el documento plantea pedir a los partidos de la oposición un compromiso formal para aplicar las reivindicaciones pendientes si llegan al gobierno.
El comunicado de inicio de curso insiste además en la necesidad de ampliar alianzas con otros agentes sociales, ciudadanos y educativos que también denuncian políticas de desmantelamiento. Esta colaboración no se limitará al territorio valenciano, sino que se buscará también con movimientos de otras comunidades autónomas que compartan reivindicaciones similares.
Las asambleas docentes decidirán los próximos pasos
Las entidades subrayan que todas las medidas deberán ser debatidas y consensuadas en las asambleas docentes. El modelo de participación colectiva fue uno de los elementos centrales de la huelga indefinida de mayo, con consultas masivas al profesorado y decisiones adoptadas a partir de los posicionamientos de los centros y comarcas.
Ahora, de cara al curso 2026-2027, las organizaciones quieren mantener ese mismo esquema con un calendario de acciones trabajado conjuntamente entre sindicatos y CADPV, pero validado y adaptado desde las propias asambleas.
Tras la huelga indefinida de mayo, las negociaciones con la Conselleria continuaron durante junio y julio en diferentes mesas sectoriales, con avances parciales en algunos ámbitos pero sin cerrar completamente las principales reivindicaciones del acuerdo unitario. En septiembre, el curso 2026-2027 comenzará con una nueva llamada a la protesta, con la manifestación del 12 de septiembre como primera gran cita y con una estrategia de acciones sostenidas en los centros para mantener la presión sobre la Conselleria.






