Nil Moliner: «Soy el mismo soñador que imaginaba cantar delante de mucha gente»
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Nil Moliner: «Soy el mismo soñador que imaginaba cantar delante de mucha gente»

Laura Puig

Periodista
30 de junio de 2026 - 12:46

Hay artistas que convierten cada concierto en una celebración colectiva y otros que entienden el escenario como un punto de encuentro con quienes han acompañado sus canciones desde el principio. Nil Moliner pertenece a esa clase de músicos capaces de unir ambas cosas: energía, emoción y una forma muy cercana de vivir la música.

El artista catalán será uno de los grandes protagonistas del Festival La Marineta, que se celebrará en el Parc de Torrecremada de Dénia dentro de las Fiestas de la Santíssima Sang. Su actuación tendrá lugar el viernes 3 de julio a las 23:00 horas, en una jornada en la que también pasarán por el escenario Quinto, Mafalda Cardenal y el DJ Michenlo.

Un concierto para conectar con el público

Nil Moliner será el encargado de recoger el testigo musical tras las primeras actuaciones de la tarde y llevar la jornada inaugural de La Marineta hacia uno de sus momentos más esperados. Sin embargo, el artista asegura que no vive ese lugar en el cartel como una responsabilidad pesada.

«No me lo tomo como nada de presión. Para mí un concierto es algo precioso, un encuentro con la gente», explica. Su objetivo no pasa por adaptarse artificialmente al horario ni al papel de cabeza de cartel, sino por hacer lo que mejor sabe: cantar, compartir y generar una conexión real con el público.

«Voy a cantar mis canciones con mi gente, a generar un rato precioso y bonito de conexión con el público».

El cantante reconoce que uno de los mayores estímulos de un festival es encontrarse también con personas que quizá todavía no conocen su música. «Eso es lo mejor para mí. Es como un reto y es maravilloso», afirma. Por eso llega a Dénia con «muchísimas ganas» y con un directo preparado para convertir la noche en una celebración compartida.

El Mediterráneo como casa

El Parc de Torrecremada, situado entre el centro urbano de Dénia y la cercanía del mar, aporta un contexto especialmente significativo para el artista. Nil Moliner reconoce que el Mediterráneo tiene un peso muy importante en su imaginario personal y musical.

«Para mí el Mediterráneo es casa», asegura. De hecho, su último disco, NEXO, está escrito en buena parte mirando al mar. Ese vínculo con el litoral aparece en sus canciones, en su manera de entender la vida y también en la emoción que le produce tocar cerca de esa costa que siente como propia.

«Este disco, NEXO, en gran parte también está escrito mirando al mar».

En NEXO, Nil Moliner canta sobre escapar de la gran ciudad y buscar el mar. El artista recuerda una etapa viviendo en Madrid en la que echaba mucho de menos el Mediterráneo, esa presencia cotidiana que forma parte de su identidad.

«La gente que estamos cerca del Mediterráneo sabemos qué significa el mar y qué significa esa humedad que a tan poca gente le gusta y solo unos cuantos entendemos», afirma.

«Poder cantar NEXO estando cerca del mar será todo un lujazo».

Para Nil, actuar en Dénia no será solo una fecha más dentro del calendario. Será una forma de unir la canción, el paisaje y el público en un mismo lugar.

El mismo soñador de Sant Feliu de Llobregat

Antes de encabezar festivales y recorrer escenarios de todo el país, Nil Moliner empezó desde muy joven en la música con la banda de pop-rock CyBee. Al mirar atrás, el artista no siente que aquel chico de Sant Feliu de Llobregat haya desaparecido. Al contrario, asegura que sigue estando completamente presente.

«Queda todo», responde. Nil se reconoce en aquel joven que imaginaba conciertos antes de vivirlos de verdad. «Soy el mismo soñador, soy el mismo Nil que se agarraba el mando de la televisión y se ponía a imaginar que estaba cantando delante de mucha gente».

Aunque ahora acumula discos de platino, grandes giras y el cariño de miles de personas, mantiene muy viva la conciencia de lo difícil que es llegar hasta aquí. «No me olvido de la ilusión, de lo que cuesta estar aquí, de lo improbable que es todo», explica.

En ese camino, también subraya el papel fundamental de su banda y de todo su equipo. Para Nil Moliner, el éxito no se entiende como una conquista individual, sino como el resultado de muchas personas remando en la misma dirección.

Un sonido hecho de muchas influencias

Las canciones de Nil Moliner tienen una esencia reconocible: pop luminoso, espíritu festivalero, ritmos latinos, ecos de reggae y una energía muy mediterránea. Sin embargo, el artista rechaza encasillarse en una sola referencia o en un estilo cerrado.

«Estamos hechos de referentes», afirma. En su caso, la música de las fiestas populares, los grupos de su entorno y las canciones que escuchó desde pequeño han terminado formando parte de su propio lenguaje creativo.

La cultura popular tiene, según explica, una importancia decisiva en su manera de componer. «Esas fiestas que todos hemos vivido forman parte de nuestro imaginario y de nuestra vida, y también de la mía. Así que también forman parte de mi música».

Cuando se le pregunta por un referente principal, Nil prefiere no quedarse con un solo nombre. En su universo caben artistas muy distintos, desde Bruno Mars hasta Queen, pasando por Fito, El Canto del Loco, Pereza, Jon Bellion o John Mayer.

«Yo creo que es un batido de un mix de muchas cosas buenas».

Esa mezcla explica que una canción pueda acercarse más a una balada, otra al pop, otra a ritmos latinos y otra a una sonoridad más folk. Para él, escoger una única influencia no sería justo ni representaría la diversidad real de su música.

Soñar antes de que todo ocurriera

Los comienzos en solitario suelen estar marcados por la incertidumbre, pero Nil Moliner reconoce que siempre tuvo una relación muy intensa con la idea de soñar. «Cuando tú sueñas, proyectas, y cuando proyectas casi que piensas que va a pasar», reflexiona.

El artista explica que desde pequeño se imaginaba cantando ante mucha gente. Por eso, cuando todo empezó a suceder, lo vivió como la materialización de algo que había habitado durante años en su cabeza.

«Cuando ha llegado, ha sido cumplir un sueño básicamente».

Nil Moliner habla de ese camino sin ocultar el esfuerzo que hay detrás. «Siempre he picado mucha piedra e incansablemente hasta conseguirlo», señala. Esa mezcla de ilusión, trabajo y esperanza atraviesa también su forma de subir al escenario.

Canciones que no nacen para ser optimistas, sino honestas

Sus conciertos suelen asociarse al buen rollo, la energía y una sensación de alegría colectiva. Sin embargo, Nil Moliner matiza que sus canciones no nacen con la intención calculada de transmitir optimismo.

«Yo hago música y canciones de historias que me emocionan a mí, cosas que veo, cosas que me pasan», explica. A la hora de escribir, prefiere no condicionarse pensando en el efecto que la canción tendrá después sobre el público.

Para el artista, la honestidad está por encima de cualquier etiqueta. Si en sus letras aparece una mirada luminosa, es porque esa forma de entender el mundo forma parte de él, no porque busque fabricar una emoción concreta.

«No escribo música pensando en ser optimista», insiste. Su objetivo es contar historias que le atraviesan y que, después, cada oyente puede hacer suyas de una manera distinta.

La conexión que convierte cada concierto en una celebración

Una de las grandes señas de identidad de Nil Moliner es la diversidad de su público. Niños, jóvenes, familias y personas de distintas generaciones comparten espacio en sus conciertos, algo que el artista vive con especial ilusión.

Cuando se le pregunta por el secreto de esa conexión, reconoce que no existe una fórmula mágica. «Si hubiera un secreto, todo el mundo lo estaríamos usando», afirma. Para él, todo nace del trabajo constante, de cuidar cada melodía, cada letra y cada detalle del espectáculo.

«Para emocionarte tienes que estar emocionado».

Antes de cada actuación comparte con su banda un ritual para salir al escenario concentrados y dar lo mejor de sí mismos. «Es maravilloso poder ver que cada vez hay más familias, más gente, que mi música no tiene edad», reconoce, convencido de que la auténtica conexión con el público nace de interpretar cada concierto con la misma ilusión que el primero.

Los sueños que todavía quedan

A pesar de haber logrado discos de platino, giras masivas y un vínculo muy fuerte con el público, Nil Moliner reconoce que todavía conserva muchos sueños por cumplir. Algunos, incluso, le siguen dando cierto vértigo.

«Nuestra cabeza funciona que cuando vas cumpliendo cosas y metas, van apareciendo otras», reflexiona entre risas. Para el artista, ese movimiento constante forma parte de la vida y también de la carrera musical.

No revela cuáles son esas metas, pero sí deja claro que siguen ahí. «Tengo muchas que ojalá vayan llegando y ojalá pueda ir compartiendo», afirma.

El Nil que soñaba con cantar delante de mucha gente continúa proyectando nuevos horizontes, aunque ahora lo haga desde una realidad que hace años parecía improbable.

Un mensaje para la Marina Alta

Antes de despedirse, Nil Moliner quiso dirigirse a los vecinos de Dénia, a sus seguidores y a todas las personas de la Marina Alta que le esperan este viernes en el Festival La Marineta.

«A tots, tal qual, que gaudirem moltíssim, que serà una nit meravellosa, que tinc moltes ganes de compartir-la amb tots i totes vosaltres, i sempre amb la música per bandera».

Su mensaje resume el espíritu con el que llega a Torrecremada: ganas de compartir, de celebrar y de convertir la música en el punto de encuentro de una noche llamada a ser una de las grandes citas de las fiestas de Dénia.

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