Marc y David llevan el ADN de Xaló al Sáhara: el Seat Marbella que cambió el campo por el desierto
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Marc y David llevan el ADN de Xaló al Sáhara: el Seat Marbella que cambió el campo por el desierto

Itsaso Aurrekoetxea Jover

Periodista
11 de abril de 2026 - 08:00

El silencio de la madrugada en Xaló se ha roto hoy con un sonido que mezcla nostalgia, grasa de motor y un emocionante reto. No es un rugido de un deportivo de alta gama, sino el de un Seat Marbella de 1994. Este vehículo, que durante dos décadas se dedicó a cargar sacos de almendras por los caminos de la Marina Alta, inicia hoy una metamorfosis: recorrer 2.060 kilómetros por el implacable desierto de Merzouga en la 18ª edición de la Panda Raid.

Para Marc Crespo Mestre y David Mestre Moncho, los rostros detrás del Xalonero’s Team, este sábado 11 es el minuto cero de una odisea que ha tardado tres años en fraguarse. Ante ellos, un desafío donde la tecnología moderna es un estorbo y donde la supervivencia depende de una brújula, un libro de ruta de papel y la confianza ciega en un coche que estuvo a punto de acabar en el desguace.

La «bestia» de Domingo Noguera: del desguace a la gloria

Lo que hace que el proyecto del Xalonero’s Team destaque sobre los otros 350 participantes de la Panda Raid es el alma de su montura. El destino quiso que la búsqueda de un coche robusto terminara en su propio pueblo. Domingo Noguera Ferra, un vecino de Xaló, guardaba un Marbella que había sido su herramienta de trabajo diario en el campo. Tras años de servicio transportando aperos y cosechas, el coche se había convertido en un quebradero de cabeza mecánico que no lograba superar la ITV.

«Domingo estaba a punto de enviarlo al desguace, desesperado tras varios intentos fallidos», explican los jóvenes de Xaló. Sin embargo, cuando conoció la ilusión y el reto propuesto por Marc y David, decidió cedérselo. Por ello, el primer gran triunfo del equipo fue en un concesionario oficial SEAT, donde consiguieron un certificado de emisiones específico que permitió legalizar el coche y comenzar su puesta a punto.

Tres años bajo el chasis

Adaptar un utilitario urbano de hace 30 años para que no se parta por la mitad en las dunas del Sáhara es un reto que ha puesto a prueba la sinergia del Xalonero’s Team. Para el trabajo en el Marbella, David cuenta con su formación como ingeniero mecánico y Marc, carpintero metálico de oficio, ha descubierto una pasión oculta por los retos en el mundo del motor. «Yo no sabía ni cómo cambiar el aceite de mi coche», afirma Marc entre risas.

Para los aficionados al motor, los de Xaló narran para LaMarinaAlta.com qué han tenido que trabajar a fondo en su vehículo de carrera:

  • Refuerzo estructural, instalando un robusto cubre-cárter de chapa de hierro para proteger el motor de los impactos de rocas.
  • Elevación, suplementando la suspensión entre 4 y 5 centímetros, permitiendo que el coche gane la altura libre necesaria para navegar sobre la arena sin encallar.
  • Monitorización en tiempo real para un entorno donde el calor puede apretar bastante, han digitalizado el panel analógico con sensores de temperatura de agua, presión de aceite y un tacómetro instalados por ellos mismos.
  • El sistema de combustible fue desmontado por completo, saneando el depósito y las líneas.

Este aprendizaje autodidacta es su mayor escudo psicológico. En la Panda Raid está prohibida la asistencia externa, explican. Si te quedas tirado en mitad de la nada, solo cuentas con tu compañero y tus herramientas. «Haber montado el coche de cero nos da la paz de saber que, si algo rompe, sabremos cómo sacarnos las castañas del fuego», aseguran.

El miedo al «vacío» sin GPS

A pesar de la confianza en la mecánica, hay un factor que impone un respeto absoluto al equipo: la soledad del navegante. En la Panda Raid, el GPS está vetado. La organización entrega un Roadbook y el equipo debe orientarse mediante una brújula y los cálculos de distancia del cuentakilómetros. Por este motivo, confiesan Marc y David: «Nuestro mayor temor no es que el coche falle, sino perdernos en un entorno donde no hay referencias visuales».

Durante la competición se alternarán al volante cada media etapa para mitigar la fatiga extrema, pero ante una avería, el protocolo es claro: «Los dos nos metemos debajo del coche». Esa convivencia en un habitáculo minúsculo, a más de 35 grados y sin aire acondicionado, será seguro la prueba de fuego para una amistad que nació en las calles de Xaló cuando sus padres ya eran amigos.

El maletero bien cargado: mistela, embutido y solidaridad

Aunque la intención es hacer un viaje ligero, el Xalonero’s Team y su Marbella van cargados con un compromiso ético que trasciende lo deportivo. Esta semana, habían organizado una recogida de material en colaboración con empresas locales, priorizando artículos de primera necesidad para las comunidades locales del sur de Marruecos.

Transportan material escolar, ropa y juguetes, pero hay un objeto que destacan, las gafas de sol. Tal como les informó un conocido, quien les habló por primera vez de la Panda Raid, en el desierto, la radiación solar y la arena causan estragos en la vista de los niños, y estas gafas son un tesoro de salud. Además, el equipo hará la entrega mano a mano, a medida que vayan parando en los pueblos.

Pero también hay espacio para el orgullo local. En el maletero pretenden viajar con embutidos típicos de Xaló y «una o dos garrafas» de mistela artesanal, a la que dedican también su tiempo en casa con su grupo de amigos Poder-Ho Fer. Es su combustible emocional.

Un hito colectivo para Xaló

Este proyecto, que nació de una charla entre amigos, se ha convertido en un hito para todo el municipio. Con el patrocinio del Ayuntamiento de Xaló y el apoyo de decenas de negocios locales, que ya tienen su hueco en las pegatinas del Seat Marbella, Marc y David sienten que no viajan solos.

A partir de hoy, el Xalonero’s Team irá narrando su viaje a través de redes sociales, convirtiendo su aventura en un diario de abordo. La travesía para ellos empieza hoy, partiendo desde Xaló hasta Almería, donde pasarán las verificaciones técnicas a mediodía. Llegados al puerto de Nador, la Panda Raid arrancará la ruta el 12 de abril, pero acompañada del rugido de Xaló y el Seat Marbella de Domingo Noguera.

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