STEPV-Intersindical Valenciana ha presentado una ecoauditoría que expone la crítica situación de los centros docentes públicos valencianos, revelando problemas severos de confort térmico y deficiencias estructurales. Este informe ha sido dado a conocer durante una mesa redonda en la que también Elisabet Garcia, presidenta de FAMPA-València, ha lanzado una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la climatización sostenible y el bienestar térmico en los colegios, una propuesta respaldada por la Confederación Gonzalo Anaya, ADEP-PV y ADIES-PV. La situación afecta a la salud laboral y la calidad educativa en la Comunitat Valenciana.
El 90% de los centros valencianos con confort térmico inadecuado
El estudio del Sindicato revela que un 86,8% de los centros educativos declara haber superado los 27 °C en las aulas, cifra que alcanza el 94,2% en la provincia de Alicante. Paralelamente, el 42% de los centros también ha sufrido temperaturas por debajo de los 17 °C. En este contexto, nueve de cada diez centros considera que el confort térmico no es adecuado.
La antigüedad de los edificios es un factor determinante, ya que solo el 30% de los centros educativos son de este siglo, mientras que el 38% tiene más de 50 años, construidos antes de la democracia. Además, el 95,6% de los centros no fueron diseñados con criterios de sostenibilidad, y únicamente el 4,4% se construyó o reformó siguiendo principios de arquitectura bioclimática o solar pasiva. El 70% de los centros son anteriores al año 2000.
Patios escolares sin sombra y problemas de salud
La situación de los patios escolares también preocupa. El 81,1% de los centros dispone de menos del 25% de sombra, y dos tercios tienen más del 75% del patio pavimentado. El 65,4% señala problemas de salud o quejas derivadas de la ausencia de sombra. Solo un número reducido de centros cuenta con espacios naturalizados con vegetación. Además, nueve de cada diez centros considera insuficiente o mejorable el confort térmico de los patios, y cerca de dos tercios reclama su renaturalización y la creación de sombras artificiales.
Deficiencias estructurales y riesgos climáticos
El 62,3% de los centros exige una evaluación específica por parte del Servicio de Prevención. El Sindicato denuncia que programas como Edificant no garantizan una solución efectiva si no incluyen calendario, presupuesto y ejecución real, mientras los centros esperan durante años. Entre los problemas más reiterados destacan las deficiencias estructurales como ventanas, cubiertas y aislamientos, goteras, humedades, falta de espacios adecuados, patios sin sombra, barracones, problemas de climatización, deficiencias eléctricas y de accesibilidad, así como la falta de mantenimiento continuado.
En cuanto a los riesgos climáticos, el calor extremo es el principal factor con un 87,4%, lo que convierte el confort térmico en una cuestión de salud laboral. También se destacan otros riesgos como los vientos fuertes en Alicante con un 57,7%, las inundaciones en Valencia con un 31,9% y el frío extremo en Castellón con un 43,8%. El STEPV recuerda que la orden que regula los programas de necesidades para la construcción de centros educativos es de 1992 y está desfasada. El sindicato ha solicitado una reunión con el director general de Infraestructuras Educativas para abordar la nueva normativa y trasladar sus propuestas.
Demandas urgentes de STEPV-Intersindical Valenciana
Ante esta situación, STEPV-Intersindical Valenciana exige:
- Una nueva orden de criterios para el diseño de nuevos centros educativos y la reforma de los existentes, con base en la sostenibilidad y la emergencia climática.
- Un plan urgente de choque contra el calor antes de los meses de mayo y junio.
- La evaluación específica de los centros que superan los 27 °C, priorizando aquellos con problemas de salud.
- El establecimiento de un protocolo claro de actuación ante temperaturas extremas.
- Un plan de renaturalización y sombreado de los patios escolares.
- La instalación de sistemas adecuados de ventilación y climatización.
- La revisión de los planes de autoprotección con formación efectiva del personal.
- La creación de un mapa público de necesidades con calendario y presupuesto.
- El seguimiento en los comités de seguridad y salud laboral de las actuaciones pendientes.
- Accesos y entornos escolares seguros, sostenibles e inclusivos.
El Sindicato agradece al profesorado participante en la encuesta por su contribución a la ecoauditoría. STEPV-IV y la Confederación Gonzalo Anaya concluyen que la situación actual no es solo una cuestión de confort, sino un problema de salud laboral y calidad educativa que exige una respuesta inmediata de las administraciones.






