El Verger se encuentra en el centro del debate sobre la compatibilidad de los «bous al carrer» con la protección de menores y el bienestar animal, a raíz de la denegación por parte del Ayuntamiento de la transhumancia infantil programada en sus fiestas. Esta decisión ha generado diversas reacciones y reabre la discusión sobre la tradición taurina en la comarca.
La transhumancia infantil, que la Comissió de Bous de El Verger había programado para este jueves a las 18:30 horas, no fue finalmente autorizada por el consistorio. El Ayuntamiento justificó su decisión al subrayar que el acto involucra a menores y crías de toros y vacas, y que, por tanto, «por el bienestar animal y la protección del menor se ha optado por no autorizarla, como es lógico».
Por su parte, la Comissió de Bous manifestó haber negociado hasta el último momento con el Ayuntamiento para intentar salvar el acto. La entidad aseguró que la actividad había generado «ilusión entre los más pequeños, sus familias y todos los aficionados», y pidió disculpas a los vecinos, afirmando que continuará «trabajando para intentar recuperar esta actividad en el futuro».
La postura de la Plataforma Defensa Animal
Tras conocerse la suspensión del espectáculo taurino infantil, la Plataforma Defensa Animal ha querido pronunciarse, considerando acertada la decisión del consistorio. Sin embargo, y señalando expresamente en su comunicado las formaciones políticas que componen el equipo de gobierno (Compromís y PSPV-PSOE), opina que los comentarios del Ayuntamiento chocan con la continuidad de los propios festejos de bous al carrer, afirmando que según «veterinarios y biólogos, son extremadamente dolorosos para los animales». La Plataforma también recuerda que el comité de derechos del niño de la ONU lleva años pidiendo alejar a la infancia de estos eventos por su estabilidad emocional.
Diego Nevado, portavoz de Plataforma Defensa Animal ha reclamado que «el discurso del consistorio tendría sentido si dejaran de celebrar los actos taurinos para proteger de verdad a los animales y a la infancia» y ha añadido que «la izquierda no puede acogerse al mismo negacionismo de Vox, debiendo la coalición progresista asumir la ciencia y la ética suprimiendo los actos taurinos».
Nevado ha concluido que el sufrimiento animal «no tiene ninguna justificación porque la gente se puede divertir de forma ética y la infancia aprender que los animales se respetan», instando al Ayuntamiento a «pasar de las palabras a los hechos, demostrando que son de izquierdas y que tienen valentía para ostentar un cargo público», especialmente después de haber puesto fin al «toro embolado» en el municipio.






