El Poble Nou de Benitatxell reabrió el pasado jueves, 31 de agosto de 2026, su remodelada Cova de les Bruixes con la jornada de divulgación familiar «La nit de les bruixes», una iniciativa que permitió a vecinos y visitantes descubrir el patrimonio local a través de visitas guiadas y talleres prácticos donde los más pequeños se convirtieron en «Arqueólogos por un día». Esta tarde mágica de historia y divulgación sirvió para reestrenar el yacimiento tras las últimas obras de mejora y puesta en valor.
Historia y obras de mejora en la Cova de les Bruixes
El encuentro comenzó con una visita interpretativa que guio al público, dividido en dos grupos, por un viaje en el tiempo. Los encargados de esta inmersión en el pasado fueron los arqueólogos de la Oficina de Patrimonio del Ayuntamiento de Benitatxell, Humberto García y Alejandro Gomis, quienes contaron con el acompañamiento de la catedrática de Arqueología de la Universidad de Alicante, Feliciana Sala. Juntos, interpretaron el pasado de este yacimiento clave, explicando la importancia de los restos conservados y el valor histórico que encierra la cueva.
Uno de los objetivos principales de este encuentro fue mostrar a los vecinos el resultado de las recientes obras de mejora realizadas en la Cova de les Bruixes. El Ayuntamiento ha integrado en el conjunto un itinerario interpretativo delimitado y protegido, además de un arenero diseñado específicamente para acciones divulgativas.
Los niños se transforman en «Arqueólogos por un día»
El nuevo arenero fue puesto a prueba rápidamente en la segunda parte de la tarde, cuando los dos divulgadores de la empresa especializada Didaktia tomaron el relevo con el taller participativo «Arqueólogos por un día». En esta actividad, los más pequeños se metieron en la piel de verdaderos profesionales de la arqueología.
Convertido el arenero en un yacimiento a escala, los niños y niñas jugaron a excavar y fueron desenterrando restos de huesos, fragmentos de cerámica y piezas de metal, entre otros hallazgos. Sin embargo, la tarea no finalizaba con el descubrimiento del «tesoro».
Siguiendo el método científico, los jóvenes participantes tuvieron que documentar, medir y registrar cada hallazgo como si fueran investigadores de verdad, comprendiendo así de manera práctica cómo se construye la historia humana a partir de los fragmentos del pasado.
Con iniciativas como «La nit de les bruixes», El Poble Nou de Benitatxell no solo consolida la Cova de les Bruixes como un espacio visitable, ordenado y accesible, sino que demuestra que la mejor manera de proteger el patrimonio es enseñar a quererlo desde la infancia.











