El Gobierno aprobará este viernes, en un Consejo de Ministros extraordinario, una serie de rebajas fiscales que afectará a los combustibles, la electricidad y el gas, con el objetivo de contener el impacto de la crisis energética desatada por la guerra en Oriente Próximo. Según publica El País, el Ejecutivo quiere dar así una primera respuesta al encarecimiento de los mercados energéticos y a la presión creciente sobre hogares y empresas.
Entre las medidas más destacadas figura la reducción del IVA de los carburantes del 21% al 10%, una información adelantada este viernes por la Cadena SER y recogida por El País. A esa decisión se suman otras rebajas fiscales sobre la energía, entre ellas la disminución del impuesto especial sobre hidrocarburos y la rebaja del IVA de la luz y el gas, también del 21% al 10%, según fuentes conocedoras del plan citadas por El País.
El paquete diseñado por el Gobierno incorpora además medidas fiscales específicas sobre la energía. Según las mismas fuentes citadas, el IVA de la luz y del gas se reducirá igualmente del 21% al 10%. A ello se añadirá una rebaja del impuesto especial sobre la electricidad.
Además, el Ejecutivo suspenderá el impuesto sobre el valor de la producción eléctrica, una medida orientada a reducir los costes del sistema y a evitar que acaben repercutiendo en la factura final de los consumidores.
Qué grava cada impuesto energético
El impuesto sobre la electricidad es un tributo que grava el consumo de energía eléctrica con un tipo del 5%. Se aplica tanto al suministro para el consumo como a la electricidad consumida por los propios productores. Se trata de un impuesto indirecto integrado en el precio de la factura: lo paga el consumidor final, aunque son las compañías eléctricas quienes lo ingresan en Hacienda.
Por su parte, el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica es un tributo directo de carácter medioambiental que grava la producción de electricidad y su incorporación al sistema eléctrico. Lo abonan los productores de energía, no los consumidores, y se calcula sobre el importe total que obtienen por generar esa electricidad, mediante un tipo impositivo del 7%.
La gasolina y el diésel se disparan
Según las fuentes, la urgencia del plan se explica por la escalada reciente de los combustibles. Según el Boletín Petrolero de la UE, publicado este jueves con datos medios del lunes, la gasolina ha alcanzado un precio medio de 1,709 euros por litro en los surtidores españoles, mientras que el diésel se sitúa ya en 1,837 euros por litro.






