El 80% de los incendios tiene origen humano: AE-Agró reclama a la Generalitat una estrategia urgente antes del próximo verano
Buscador

El 80% de los incendios tiene origen humano: AE-Agró reclama a la Generalitat una estrategia urgente antes del próximo verano

Itsaso Aurrekoetxea Jover

Periodista
16 de septiembre de 2026 - 11:58

La Comisión Forestal de Acció Ecologista-Agró (AE-Agró) ha reclamado a la Generalitat Valenciana que elabore durante este otoño e invierno una estrategia específica y «potente» para reducir los incendios forestales de origen humano, con el objetivo de que pueda estar implantada antes del próximo verano.

La organización ecologista sostiene que los incendios registrados durante este verano han vuelto a poner sobre la mesa un problema que, asegura, se conoce desde hace décadas: la intervención humana se encuentra detrás de una gran parte de los fuegos forestales y, por tanto, existe margen para evitar que lleguen a producirse.

AE-Agró cifra en un 80% el porcentaje de incendios con causas humanas y eleva esa proporción hasta el 90% cuando se consideran los grandes incendios forestales (GIF), aquellos que superan las 500 hectáreas. La Generalitat, por su parte, considera la investigación de las causas una herramienta fundamental para la prevención y clasifica entre las causas humanas los incendios intencionados, las negligencias y los accidentes.

La organización señala que ya había advertido sobre esta cuestión antes de la temporada de mayor riesgo mediante su informe sobre prevención de incendios forestales, remitido a responsables públicos, universidades y centros de investigación.

La tesis de la organización es que la prevención debería concentrarse prioritariamente en impedir que los incendios lleguen a comenzar, especialmente cuando detrás del origen se encuentran conductas, actividades, negligencias o accidentes susceptibles de regulación y control.

AE-Agró considera que los incendios registrados este verano en España han reforzado sus argumentos y sostiene que una parte de los más destructivos ha tenido causas humanas que podrían haberse evitado mediante una estrategia más intensa de control de las actividades de riesgo.

Medidas legales, recursos y controles

La entidad ecologista considera insuficiente que la política preventiva se base fundamentalmente en recomendaciones, concienciación ciudadana o apelaciones a comportamientos responsables. En su propuesta, reclama herramientas legales, financiación, planificación, vigilancia y mecanismos para comprobar el cumplimiento de las medidas y evaluar posteriormente sus resultados.

AE-Agró atribuye a la Generalitat Valenciana, como administración competente en gestión forestal y prevención, la responsabilidad de desarrollar ese modelo. La organización sostiene que, tras décadas de lucha contra los incendios forestales, sigue faltando una estrategia suficientemente centrada en reducir directamente las causas de ignición de origen humano.

Críticas al reparto del presupuesto de prevención

Uno de los principales cuestionamientos de AE-Agró se dirige al destino de las inversiones incluidas dentro de los planes de prevención de las demarcaciones forestales valencianas.

Según los cálculos de la organización, elaborados a partir de información oficial, menos del 10% de los presupuestos contabilizados como prevención se dedicaría realmente a medidas destinadas a evitar que se produzcan incendios. El resto, afirma, se dirige principalmente a actuaciones sobre la vegetación y otras infraestructuras concebidas para dificultar la propagación o facilitar el control de un incendio una vez iniciado.

La asociación ya había defendido públicamente este verano que aproximadamente el 90% de los recursos considerados «preventivos» se dirige a actuaciones como cortafuegos y tratamientos de la vegetación, mientras que alrededor del 10% estaría dedicado a impedir las igniciones. Se trata de una interpretación y clasificación presupuestaria defendida por AE-Agró, que cuestiona que todas esas partidas deban considerarse prevención en sentido estricto.

Para los ecologistas, el problema no radica únicamente en la cantidad de recursos disponibles. También denuncian la ausencia de medidas concretas suficientemente organizadas, respaldo normativo, mecanismos de implantación y sistemas para controlar y evaluar los resultados.

AE-Agró cuestiona las actuaciones centradas en contener fuegos ya iniciados

La organización distingue entre dos tipos de políticas: aquellas que pretenden evitar el inicio del fuego y las destinadas a limitar su propagación una vez declarado.

AE-Agró sostiene que buena parte de las inversiones anunciadas se concentra en el segundo grupo. Aunque admite que algunas de esas actuaciones pueden resultar necesarias o útiles para otros objetivos, cuestiona que puedan contabilizarse de la misma manera que las medidas dirigidas específicamente a evitar igniciones.

Entre ellas sitúa los cortafuegos y determinados tratamientos de eliminación o reducción de vegetación. La organización argumenta que estas infraestructuras funcionan, en todo caso, como barreras o elementos de contención frente a un incendio que ya se ha iniciado y, por tanto, no eliminan la causa que lo originó. AE-Agró defiende además que la eficacia de estas actuaciones puede reducirse considerablemente durante episodios meteorológicos especialmente adversos.

La trituración de restos agrícolas, entre sus principales propuestas

Uno de los cambios que la organización considera prioritarios es extender de manera general y permanente la trituración de restos agrícolas como alternativa a su quema. AE-Agró identifica las quemas agrícolas como una de las principales causas humanas de incendios forestales en el territorio valenciano y considera que la trituración constituye una alternativa viable, experimentada y de un coste comparativamente reducido.

La organización lleva años defendiendo esta medida. Ya en 2021 señalaba que las quemas agrícolas representaban aproximadamente un 18% de los incendios durante el periodo 2009-2018 y planteaba la trituración o fermentación como alternativas.

En sus análisis más recientes, AE-Agró vuelve a situar las quemas de restos agrícolas como la principal causa humana específica sobre la que considera posible actuar directamente, defendiendo que los restos se trituren en lugar de quemarse.

Maquinaria, trabajos forestales, tendidos eléctricos y vertederos

La propuesta ecologista no se limita a las quemas. AE-Agró pide actuar igualmente sobre otras actividades que identifica como fuentes recurrentes de riesgo: trabajos forestales, labores agrícolas realizadas con maquinaria susceptible de generar chispas, infraestructuras eléctricas situadas en zonas forestales, fuegos relacionados con fumadores y quemas en vertederos incontrolados.

La Generalitat incluye oficialmente entre los incendios de origen humano los intencionados, las negligencias y los accidentes, y utiliza precisamente como ejemplos de estos últimos los incendios derivados de maquinaria que corta metal o de la rotura de cables eléctricos.

Para AE-Agró, conocer estas causas debería permitir establecer regulaciones específicas para cada actividad, acompañadas de vigilancia, inspecciones, restricciones cuando las condiciones meteorológicas eleven el riesgo y sanciones en caso de incumplimiento.

Críticas a las condiciones de vigilancia y disuasión

La Comisión Forestal de AE-Agró incorpora además a sus críticas las denuncias realizadas recientemente por trabajadores vinculados a las tareas de vigilancia y disuasión de incendios. La organización considera que las deficiencias denunciadas en este ámbito afectan precisamente a uno de los primeros niveles de la prevención y sostiene que reforzar estos dispositivos exigiría inversiones sensiblemente inferiores a las destinadas a grandes actuaciones sobre la vegetación.

Según su planteamiento, la vigilancia debe integrarse en una política más amplia que combine regulación, información, inspección y capacidad sancionadora para reducir las conductas de riesgo.

AE-Agró utiliza los accidentes de tráfico como ejemplo para explicar el cambio de modelo que propone. La organización argumenta que disponer de servicios de emergencia y hospitales resulta imprescindible cuando se produce un accidente, pero que eso no sustituye a las políticas destinadas a impedirlo mediante normas, vigilancia, controles, radares o sanciones.

Trasladado a los incendios forestales, sostiene que los dispositivos de extinción son necesarios, pero deberían complementarse con una estrategia prioritaria dirigida a evitar las igniciones. Según la entidad, si no se reduce el número de incendios de origen humano continuarán acumulándose hectáreas quemadas y daños ambientales, económicos y sociales, además del riesgo para las personas.

Una estrategia que debería prepararse durante otoño e invierno

La Comisión Forestal reclama que la Generalitat Valenciana aproveche los meses previos a la próxima campaña estival para desarrollar la nueva estrategia. Según AE-Agró, la Administración autonómica dispone de información territorial sobre las causas de los incendios y cuenta con instrumentos presupuestarios, materiales, legislativos, organizativos y de planificación para adoptar medidas específicas.

La organización reclama que esas políticas se diseñen teniendo en cuenta las particularidades de cada demarcación forestal y municipio, de modo que las medidas respondan a las causas de incendio detectadas en cada zona. La propia Generalitat destaca que el seguimiento y la investigación de los incendios son esenciales precisamente porque conocer las causas y las situaciones de riesgo permite desarrollar medidas preventivas adaptadas a cada origen.

Más recursos para actuar sobre cada causa

AE-Agró pide que la lucha contra las causas humanas deje de ocupar, a su juicio, una posición presupuestaria secundaria y reciba cantidades significativamente mayores para desarrollar medidas específicas frente a cada fuente de riesgo.

Su planteamiento pasa por preparar esas actuaciones durante otoño e invierno para que estén operativas antes del siguiente periodo de máximo peligro. De esta manera, sostiene, adquiriría sentido la idea de que «los incendios del verano se combaten en invierno».

La organización concluye atribuyendo a la Generalitat la máxima responsabilidad institucional en la prevención forestal dentro de la Comunitat Valenciana y advierte de que mantener el actual enfoque supondría, en su opinión, llegar al próximo verano sin haber abordado suficientemente el origen humano de una parte importante de los incendios.

Canal de Whatsapp Anúnciate al mejor precio Envía tu noticia
Deja un comentario