La Generalitat Valenciana ha subrayado la necesidad de incorporar de manera sistemática la perspectiva de la discapacidad en las políticas públicas de prevención y atención de la violencia contra las mujeres, ante la especial vulnerabilidad de este colectivo.
El mensaje ha sido trasladado por la secretaria autonómica de Igualdad y Diversidad, Asunción Quinzá, durante su intervención en la jornada «Visibilidad de una realidad oculta a través del dato: mujer, discapacidad y violencia», un encuentro centrado en visibilizar una forma de violencia de género que permanece, en muchos casos, invisibilizada.
Un estudio pionero revela cifras alarmantes
Durante la jornada se han presentado los resultados de un estudio impulsado por Inserta Empleo, entidad de la Fundación ONCE para la formación y el empleo de las personas con discapacidad, que analiza en profundidad la violencia de género sufrida por mujeres con discapacidad.
El informe revela que en el 71 % de los casos la violencia se ejerce cuando la discapacidad ya existe, lo que evidencia una situación de especial vulnerabilidad. Además, el 40,4 % de las mujeres con discapacidad ha sufrido violencia de género, y en el 27,6 % de los casos la discapacidad es consecuencia directa de esa violencia.
Según el estudio, el 98,2 % de los episodios de violencia se produce en el entorno de la pareja o la familia, mientras que el 76,3 % de las víctimas ha conseguido salir del ciclo de la violencia. El análisis también señala que tener cargas familiares facilita denunciar al maltratador.
Triple discriminación y mayores obstáculos
Asunción Quinzá ha destacado que este diagnóstico «nos interpela a todos en la necesidad de hacer visible una realidad que se construye en la intersección de tres ejes de desigualdad: ser mujer, tener una discapacidad y sufrir violencia; una realidad que ha permanecido oculta durante demasiado tiempo».
La secretaria autonómica ha advertido de que las mujeres con discapacidad no solo afrontan la violencia machista, sino también mayores dificultades para identificarla, además de dependencias económicas, físicas o de cuidados, falta de accesibilidad en los recursos de atención, desconfianza cuando denuncian e incluso invisibilización institucional.
«Todo ello configura un escenario de mayor vulnerabilidad, pero también de mayor resistencia», ha señalado Quinzá.
Compromiso del Consell y medidas concretas
Ante esta realidad, la secretaria autonómica ha reiterado el compromiso del Consell de transformar el conocimiento en políticas públicas, recursos y cambios reales, mediante la incorporación de la perspectiva de discapacidad en las políticas contra la violencia de género.
Entre las líneas de actuación, ha citado la mejora de la accesibilidad de los recursos y servicios, la formación especializada de los y las profesionales, la recogida de datos desagregados y, especialmente, el reconocimiento de las mujeres con discapacidad como sujetos de derechos y no como meros objetos de protección.
Foros, ayudas y accesibilidad en los recursos
Quinzá ha recordado que el compromiso del Consell se ha materializado, entre otras acciones, en la colaboración en el VIII Foro Social de Mujeres y Niñas con Discapacidad, celebrado en València y organizado por CERMI Comunitat Valenciana con el apoyo de la Generalitat.
Según ha destacado, este foro permitió dar voz en primera persona a mujeres y niñas con discapacidad, así como a madres y cuidadoras de toda España, visibilizando sus necesidades, experiencias y reivindicaciones.
Además, la Generalitat ha reforzado su apoyo a iniciativas promovidas por asociaciones del ámbito de la discapacidad mediante ayudas económicas destinadas a proyectos que fomentan la igualdad, la autonomía y la participación plena. Entre ellas, ha resaltado el papel de la Asociación de Mujeres con Discapacidad Xarxa en el empoderamiento y la inclusión social en la Comunitat Valenciana.
La plataforma Svisual y la accesibilidad para mujeres sordas
En materia de atención directa, Quinzá ha señalado que la Administración autonómica trabaja para que los recursos sean una respuesta real para las víctimas. En este sentido, ha destacado la puesta en marcha de la plataforma Svisual en centros mujer, centros crisis y teléfonos de la red mujer.
Esta herramienta permite hacer accesibles los recursos de atención a las mujeres sordas víctimas de violencia, lo que supone «una apuesta clara y decidida por hacer todos nuestros recursos accesibles para todas y todos».
Una vulneración de derechos humanos
Para concluir, la secretaria autonómica ha subrayado que «la violencia de género contra las mujeres con discapacidad no es una cuestión sectorial ni un problema de minorías, sino una grave vulneración de derechos humanos que interpela a toda la sociedad y, muy especialmente, a las instituciones públicas».
«No hay democracia plena si hay mujeres que viven con miedo. No hay igualdad real si hay mujeres a las que no llegamos. Y no hay políticas eficaces si no miramos donde durante años no se ha querido mirar», ha concluido.






