El techo del Club Social La Manzanera, obra de Ricardo Bofill, se ha hundió este pasado domingo, 1 de noviembre de 2026, en Calp, sin que se hayan registrado heridos. La Policía Local ha acordonado los accesos a la zona. Ante este suceso, la alcaldesa de Calp, Ana Sala, acompañada por los concejales Pedro Moll y Marco Bittner, ha anunciado que el Equipo de Gobierno abrirá un nuevo expediente con el fin de recuperar este conjunto arquitectónico.
Un patrimonio emblemático en estado de ruina
El Club Social forma parte del icónico conjunto proyectado por Ricardo Bofill en los años 70, que incluye también la Muralla Roja y el edificio Xanadú. La alcaldesa, Ana Sala, defiende la protección de este enclave, al que ha definido como «emblema de Calp, de la provincia de Alicante, de la Comunitat Valenciana y de España». Sala se ha comprometido a recuperarlo, afirmando: «No lo vamos a permitir».
El concejal Marco Bittner ha subrayado que el valor del Club Social trasciende lo arquitectónico, considerándolo una pieza fundamental para comprender la evolución de Calp en las décadas de los 60, 70 y 80. Bittner ha resaltado su función como espacio cultural, su vida bohemia y las películas que allí se rodaron, y ha defendido que «conservarlo es compatible con el respeto al medio ambiente», reclamando que forme parte de la historia protegida de la localidad.
El Ayuntamiento busca fórmulas para la recuperación frente a trabas ministeriales
La alcaldesa ha asegurado que el Ayuntamiento lleva más de quince años intentando rehabilitar el edificio, enfrentándose a lo que ha calificado como «oposición frontal» por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y la Dirección General de Costas, a quienes atribuye el deseo de demoler la construcción.
Sala ha denunciado que la última notificación ministerial retira la concesión de forma definitiva y obliga al Consistorio a demoler el edificio a su costa, una decisión que ha considerado «inasumible e intolerable». La alcaldesa ha recordado que el Estado reclama la costa como suya, pero no asume el deber de mantenerla. Esta resolución ya ha sido recurrida, y el Ayuntamiento de Calp abrirá mañana, lunes, un nuevo expediente para reiniciar los trámites.
El concejal Pedro Moll ha propuesto buscar una fórmula de uso que se adapte a la normativa de Costas, como la figura de «bien tecnológico» o un proyecto que integre soluciones basadas en la naturaleza. Como ejemplo, ha sugerido la creación de un museo del mar con cafetería que contribuya a hacer la costa más resiliente. Moll ha justificado esta iniciativa por su interés general, tanto cultural como medioambiental, y ha recordado que el abandono del edificio ya se había denunciado previamente y que acudió con la alcaldesa al Ministerio.
Testimonio vecinal y llamada a la prudencia
José Ortega, residente en el edificio Xanadú desde hace 35 años, ha comparado el estruendo del derrumbe con el de un terremoto. Ha advertido que la noche anterior, la de Halloween, hubo personas sobre el tejado a pesar de las prohibiciones municipales. Ortega considera que el Ayuntamiento es la institución que más ha trabajado por rehabilitar el edificio y declararlo Bien de Interés Cultural, y atribuye el deterioro a las trabas impuestas por el Gobierno central, a través de Costas, y por las distintas consejerías autonómicas.
El Ayuntamiento de Calp hace un llamamiento a vecinos y visitantes para que respeten la prohibición de acceso a la cala y a la zona del edificio, ya que la estructura se encuentra en ruina y existe riesgo de nuevos desprendimientos.








