La Guardia Civil ha detenido en Calpe a tres varones como presuntos integrantes de un grupo criminal especializado en hurtos a personas mayores, en una actuación enmarcada en el Plan Mayor de Seguridad. A los arrestados se les atribuyen ocho delitos de hurto y estafa, además de un presunto delito de pertenencia a organización criminal.
Según ha informado la Guardia Civil, los detenidos actuaban principalmente en supermercados, donde supuestamente sustraían al descuido carteras y bolsos a personas de avanzada edad. Posteriormente, utilizaban las tarjetas bancarias sustraídas para realizar extracciones de dinero en cajeros automáticos.
La intervención tuvo lugar durante la mañana del pasado 9 de marzo, cuando agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de Calpe detectaron en el aparcamiento de un supermercado a un individuo que, al parecer, estaba realizando un seguimiento a una persona mayor. Ante las sospechas, los agentes iniciaron un seguimiento discreto.
Siempre según la versión facilitada por la Guardia Civil, el sospechoso advirtió la presencia policial a los pocos minutos y trató de abandonar el lugar de forma apresurada, al tiempo que contactaba telefónicamente con otros dos hombres que le esperaban en un vehículo en las inmediaciones. Los agentes interceptaron de inmediato ese coche e identificaron a sus ocupantes, resultando ser tres individuos, dos de ellos padre e hijo.
Las primeras gestiones permitieron relacionarlos con varios hurtos cometidos presuntamente en supermercados contra personas mayores, así como con posteriores extracciones fraudulentas de dinero mediante las tarjetas sustraídas.
La investigación apunta a que se trataría de un grupo muy itinerante y especialmente activo, al que se le atribuyen hechos delictivos cometidos entre los meses de noviembre y marzo en varias localidades, entre ellas Jávea, Ondara y San Fulgencio.
Durante el registro del vehículo, los agentes localizaron distintas prendas de vestir, entre ellas cazadoras, gorras y sombreros, que supuestamente utilizaban para modificar su apariencia y dificultar así su identificación por parte de las víctimas.
La Guardia Civil considera que los arrestados formarían parte de un grupo organizado especializado en hurtos del tipo “carterista”, que habría actuado de forma continuada en distintos puntos de la provincia. La investigación continúa abierta para determinar su posible implicación en otros hechos similares cometidos tanto en la provincia de Alicante como en otras zonas del litoral levantino.
Tras pasar a disposición correspondiente, los tres detenidos quedaron en libertad a la espera de juicio.






