El Pleno del Ayuntamiento de Calp ha acordado, en su sesión del 14 de abril, proseguir con la tramitación para la aprobación de la modificación D-16 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Esta iniciativa urbanística busca impedir el uso residencial en las plantas bajas de inmuebles plurifamiliares en todo el término municipal, con el fin de preservar estos espacios para su función comercial y económica.
La modificación del PGOU para salvaguardar el comercio
La propuesta implica una modificación del artículo 8 de las Normas Urbanísticas del PGOU. Se introduce de forma expresa que en inmuebles de tipología plurifamiliar no se permitirá el uso residencial en planta baja, definiéndose este como aquellas viviendas con acceso directo desde la vía pública o desde la planta baja del edificio sin pasar por otras plantas. Con esta medida, el Ayuntamiento pretende evitar la transformación de los locales en viviendas y proteger el tejido social y el comercio de proximidad del municipio.
La decisión es la culminación de un procedimiento iniciado en 2024, cuando el Ayuntamiento acordó suspender la tramitación y el otorgamiento de licencias para cambios de uso de local a vivienda en edificios plurifamiliares en todo el término municipal. Desde entonces, se ha llevado a cabo la correspondiente tramitación ambiental y territorial estratégica simplificada, recopilando informes de diversas administraciones y departamentos municipales.
Informes favorables y protección económica
Entre los informes emitidos, destacan los favorables del Servicio Territorial de Urbanismo de Alicante, de la Confederación Hidrográfica del Júcar, de la Conselleria competente en materia de costas y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Estos avalan la viabilidad de la propuesta y permiten continuar su tramitación.
Asimismo, los informes municipales de Igualdad y Promoción Económica han respaldado la modificación, al considerar que contribuye a preservar el comercio de proximidad, la vitalidad urbana y la seguridad en el espacio público.
El informe del Área de Promoción Económica ha sido especialmente relevante, advirtiendo que la transformación de bajos comerciales en viviendas, particularmente en alojamientos turísticos, elevaría el precio de los locales y dificultaría la implantación de pequeños negocios. Esto afectaría negativamente la competitividad del destino y la calidad de la oferta urbana y comercial.
La solución adoptada extiende la prohibición a todo el término municipal, tras un análisis exhaustivo y la valoración de la vocación comercial de cada calle y la coherencia urbanística de la medida. De esta forma, el gobierno municipal opta por una regulación homogénea que protege el equilibrio entre actividad económica, uso residencial y calidad urbana.
Reacciones políticas y sociales a la medida
La Concejala de Planificación Turística y Vivienda, Mireia Ripoll, ha explicado que «hemos optado, con el apoyo del Consejo de Turismo, por la medida más restrictiva, ya que no queremos que en los locales de Calp, en primer lugar para proteger el tejido empresarial y las tiendas de proximidad, se pueda cambiar su uso porque no podemos garantizar que si un local se convierte en vivienda vaya a ser para uso habitual y no turístico».
Por su parte, Toni Tur, de Defendamos Calpe, ha declarado que «no queremos que Calp acabe siendo un parque temático, y con esta modificación se intenta que esto no pase, aunque hay puntos de mejoras». Ha añadido que «si continúa esta práctica de transformar los locales comerciales en viviendas irá desapareciendo el pequeño comercio que tanta falta hace para garantizar nuestras necesidades y también para unirnos como colectivo y como grupo».
Miguel Crespo, portavoz del grupo municipal popular, ha señalado que «se ha llegado tarde, ya que después de dos años de suspensión no se ha dado una solución definitiva, mientras el problema de acceso a la vivienda no ha dejado de agravarse. Hoy se plantea una modificación que limita aún más la posibilidad de generar vivienda en nuestro municipio, y se queda únicamente en una parte del problema, el alquiler turístico, a la vez que no se garantiza la protección del pequeño comercio».
Marco Bittner, Concejal de Promoción Turística y miembro del grupo municipal socialista, ha afirmado que «el problema que tenemos es que la vivenda es una inversión lucrativa que da mucho dinero, y si abrimos la posibilidad a que los locales se puedan convertir en vivienda terminarán siendo, lo más seguro, vivienda turística. Por ello, el local seguirá siendo local hasta que encontremos una medida legal por la que podamos reconvertir un local en vivienda habitual».
Desde Somos Calpe, su portavoz, Rebeca Merchán, ha recalcado que «esta decisión se ha aprobado en el Consejo de Turismo en el que están representadas las asociaciones y las personas que tienen algo que decir en relación con el turismo y es un ejemplo de participación ciudanana».
La alcaldesa de Calp, Ana Sala, ha añadido que «no estamos prohibiendo, estamos regulando una necesidad que tiene el municipio porque las solicitudes de cambio de uso de local a vivienda nos iba de las manos; por lo que hace 2 años se aprobó una prórroga para estudiar una solución con todas las partes implicadas y se llega a un acuerdo que es el que hemos traído hoy».






