La tarde del sábado, los Moros y Cristianos tomaron Pego para volver a renacer tras unos duros años de crisis sanitaria sin apenas actividad para las agrupaciones. Las ganas eran evidentes y las emociones en las caras de les filaes también.
Así, las 13 comparsas que componen la fiesta, salieron desde la calle Sant Rafel hasta concluir el desfile en las gradas dispuestas para los actos en el Pla de la Font. Un gran pasacalle para un gran día que los pegolinos recordarán como el año del resurgimiento.