Sociedad

Pediatras de la Marina Alta alertan sobre el aumento de problemas del neurodesarrollo en niños debido al abuso de las tecnologías

26 de febrero de 2025 - 13:47

Los pediatras del Departamento de Salud de la Marina Alta han alertado sobre el aumento exponencial de problemas del neurodesarrollo entre la población infantil y adolescente, debido al abuso en el consumo de tecnologías a edades muy tempranas. Estas alteraciones están provocando problemas de autismo y TDAH o trastornos psiquiátricos, del aprendizaje y la cognición, del comportamiento, la regulación emocional, el lenguaje o del sueño.

Imagen: Infografia del plan digital familiarInfografia del plan digital familiar

María Luisa Lucas, pediatra de la Zona Básica de Xàbia, asegura que la situación se ha agravado a raíz de la pandemia. Los casos de autismo han aumentado exponencialmente, ya que antes del COVID había identificado alrededor de un caso por cada mil pacientes con trastornos del neurodesarrollo, frente a la treintena que se contabilizan ahora.

Para la doctora Lucas es fundamental abordar el uso correcto de la digitalización, en especial el consumo de redes sociales sin filtros y minimizar los efectos negativos en el desarrollo físico, mental y social de los menores. «La digitalización ha traído avances, pero su uso sin control afecta a la salud de los menores. Es fundamental que las familias establezcan normas claras y fomenten un equilibrio entre el mundo digital y el real», explica Lucas.

Por este motivo, los profesionales del Departamento de Salud de la Marina Alta se han unido al Plan Digital Familiar, promovido por la Asociación Española de Pediatría, para informar sobre los riesgos del uso inadecuado de dispositivos electrónicos y fomentar hábitos saludables en el entorno familiar y escolar.

Efectos de las pantallas en la salud, plan digital familiar

Impacto en la salud infantil y adolescente

Uno de los efectos más evidentes del uso excesivo de las pantallas es la alteración del sueño. La luz azul emitida por las pantallas interfiere en la producción de melatonina, lo que dificulta el descanso. «Cada vez vemos más niños con dificultades para conciliar el sueño o con un descanso poco reparador debido al uso nocturno de dispositivos», señala la pediatra.

El sedentarismo asociado al uso de dispositivos incrementa el riesgo de obesidad infantil, es por ello que pasar horas frente a pantallas reduce la actividad física y fomenta hábitos poco saludables. «Es importante que las familias promuevan el ejercicio y eviten que el tiempo de pantallas sustituya actividades esenciales para el desarrollo», añade la especialista.

Otro problema relevante es el impacto en el comportamiento y la salud mental. El uso prolongado de pantallas se relaciona con niveles elevados de ansiedad, impulsividad y menor capacidad de atención. Además, la sobreexposición a contenidos digitales puede influir en la aceptación de conductas de riesgo, especialmente en adolescentes.

Con respecto a los problemas visuales, también han aumentado en los últimos años. La exposición continua a pantallas favorece la fatiga ocular, la aparición de miopía y otros síntomas como enrojecimiento, picor y lagrimeo. «La regla del 20/20/20 es una estrategia sencilla que puede ayudar a reducir la fatiga visual. Consiste en que, cada 20 minutos de uso de pantallas, el niño desvíe la mirada a un objeto lejano durante 20 segundos», recomienda Lucas.

Estrategias para un uso responsable

La campaña promovida por la Asociación Española de Pediatría propone medidas concretas para minimizar los riesgos asociados al uso de pantallas. Entre las principales recomendaciones se encuentra establecer límites de tiempo según la edad, evitando pantallas en menores de 6 años, menos de una hora diaria para niños de 7 a 12 años y un máximo de dos horas en adolescentes de 13 a 16 años, incluyendo deberes escolares.

Los especialistas abogan también por crear espacios libres de pantallas, como el dormitorio, el baño o el momento de la comida, especialmente cuando se comparte con otros miembros de la familia. Además, es necesario promover el ejercicio físico para reducir el sedentarismo, supervisar el contenido digital y fomentar el pensamiento crítico y la empatía digital en los menores.

En este sentido, María Luisa Lucas enfatiza la necesidad de implicar a las familias en la educación digital. «El control parental no es solo una cuestión técnica. Es fundamental que los adultos acompañen a los menores en su experiencia digital y les ayuden a gestionar los contenidos a los que acceden», afirma.

El Departamento de Salud de Dénia se ha adherido a la campaña de la Asociación Española de Pediatría para sensibilizar a la población de la Marina Alta sobre los riesgos del mal uso de las pantallas. Para ello se van a distribuir materiales informativos en todos los centros de salud de la comarca.

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