La muerte del vecino de Gata de Gorgos David Lledó Caselles el pasado sábado ha provocado una oleada de apoyo a la víctima, a su familia y amigos. Un millar de personas marchó en su honor el martes en el entierro en respetuoso silencio y con numerosas muestras de cariño en estos duros momentos para los allegados de la víctima. Desde el Ayuntamiento de Gata de Gorgos se está respetando el tiempo solicitado por los familiares antes de ofrecer un homenaje oficial a David.
Paralelamente, el trágico suceso ha sido el reclamo para convocar una manifestación por parte de una agrupación de ultraderecha ampliamente respaldada en redes sociales, poniendo el foco de atención en la nacionalidad y condición de los encarcelados por el crimen. Dicha concentración ha trascurrido en la tarde de este domingo en Gata de Gorgos, partiendo desde la plaza de España del municipio.
El Ayuntamiento de Gata advirtió durante días anteriores que dado el cariz de odio hacia los detenidos y hacia el propio consistorio que había adquirido la cita, prepararían un dispositivo de seguridad acorde a la previsión de manifestantes que previamente habían viralizado la convocatoria en redes sociales. De este modo, varios controles de la Guardia Civil y la Policía Local se han distribuido en las dos entradas al municipio, así como en la zona de urbanizaciones donde vivían los detenidos, además del seguimiento de la marcha durante el recorrido, con algunos puntos más conflictivos como el edificio del ayuntamiento, la Mezquita de la Paz de la localidad o la casa del alcalde.
Centenares de personas llegadas de varios puntos del país se han reunido de esta forma entonando cánticos como «España cristiana y no musulmana», ataques verbales a los dirigentes políticos de Gata e incluso se han detenido frente a la mezquita, lugar de encuentro de la comunidad islámica de Gata. Ha habido algunos momentos de tensión, con manifestantes recriminando a los propios vecinos de Gata su no intervención en la convocatoria, aunque el Ayuntamiento ha declarado que gracias a la presencia de los cuerpos de seguridad se han podido evitar «daños e incidentes».
Sin embargo, la movilización no estaba reglada, según declaraciones del concejal de Seguridad de Gata de Gorgos, Joanvi Vallés. Además, la familia de David había publicado un comunicado en el que pedía a aquellas personas que quisiesen ofrecer su apoyo en estos momentos que no se tratase el asesinato «desde la violencia» ni «desde el odio a ninguna raza o religión. Nunca relacionando este terrible hecho con ningún movimiento político».
Varias de las personas que secundaron la convocatoria también compartieron abiertamente en redes numerosos ataques, insultos y amenazas al equipo de Gobierno gater. El viernes, todos los alcaldes de la Marina Alta ofrecieron tanto sus condolencias y apoyo a la familia como al Ayuntamiento del municipio, que estaba siendo duramente criticado por los afines a la manifestación. «Estas acciones son absolutamente inaceptables y vulneran los principios básicos de respeto y convivencia», denunciaron, añadiendo: «Somos una comarca orgullosa de su convivencia, y haremos todo lo que esté en nuestras manos para que continúe siendo así. El odio no puede traer más odio».










