El Ràfol d’Almúnia reafirmó este martes su compromiso con la visibilidad y la justicia sanitaria. El auditorio municipal registró un lleno absoluto para asistir a la mesa redonda «Malalties Minoritàries i Cròniques a la Marina Alta», una iniciativa impulsada por el Foro Àgora de la Marina Alta y la Associació Singulars que logró reunir a expertos de primer nivel, representantes institucionales y familias afectadas.
Moderado por el periodista y escritor Jovi Lozano-Seser, el acto no solo sirvió como espacio de divulgación científica, sino como una plataforma reivindicativa para exigir a las administraciones un refuerzo inmediato en la financiación de la investigación y ayudas directas para quienes conviven con patologías de baja prevalencia.
En su discurso, la alcaldesa del Ràfol d’Almúnia, Estefania Rovira, subrayó el orgullo que supone para el municipio ser la cuna de la Associació Singulars. Durante su intervención, la primera edil destacó la presencia de alcaldes y alcaldesas de toda la comarca, señalando que la lucha por una sanidad digna es un deber colectivo.
La alcaldesa puso el foco en la brecha territorial que sufren los municipios pequeños: «El tamaño del municipio no puede determinar la calidad de la atención sanitaria. Los pueblos pequeños también somos Marina Alta y nuestra ciudadanía merece los mismos derechos», afirmó. En este sentido, denunció situaciones recurrentes como la falta de cobertura de bajas en los consultorios locales, un déficit que golpea con especial dureza a los pacientes crónicos que requieren un seguimiento constante y cercano.
Ciencia con raíces locales y rigor técnico
La jornada contó con una mesa técnica de excepción, con la particularidad de que dos de los tres especialistas ponentes, Antolín Cantó y Alba Peretó, son naturales del Ràfol d’Almúnia. Este hecho fue puesto en valor como muestra del talento y la vocación de servicio público. Junto a ellos, la experta Elena Aller aportó su visión sobre la necesidad de mejorar la calidad de vida de los pacientes a través de la especialización médica.
En el debate también participaron figuras con responsabilidad institucional como Francisco José Ponce y Carles Esteve, quienes escucharon de primera mano las carencias del sistema actual. En su discurso, la alcaldesa lanzó una petición clara a la Generalitat Valenciana y a la Conselleria de Sanitat para dotar de estabilidad a las plantillas sanitarias y apostar por unidades especializadas.
«No pedimos compasión, pedimos compromiso»
Durante el acto, el testimonio de las familias que conviven con las enfermedades minoritarias permitió a los asistentes asomarse a la realidad cotidiana de estas patologías. Sus palabras fueron refrendadas por Mónica Rovira, presidenta de la Associació Singulars, quien realizó un discurso sobre el desgaste que supone la incertidumbre diagnóstica.
«Vivir con una enfermedad de estas no es solo convivir con los síntomas, también es convivir con la incerteza, el agotamiento administrativo y la necesidad constante de justificar lo que nos pasa», explicó Rovira. La presidenta de Singulars lanzó un reto directo a los responsables políticos presentes: «Nosotros no podemos poner en pausa nuestra enfermedad, pero ustedes sí pueden decidir si ponen en marcha las soluciones. La pregunta no es si pueden hacerlo, la pregunta es si están dispuestos a priorizarnos».






