El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y ampliará la restricción hasta los 18 años en el caso de aquellas que superen los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
La medida ha sido anunciada por el ministro Pablo Bustinduy y se enmarca en una estrategia de protección de la salud infantil y adolescente.
Según explicó el ministro, el objetivo es frenar los efectos adversos asociados al consumo de estos productos, entre ellos trastornos del sueño, ansiedad, irritabilidad o taquicardias, especialmente preocupantes en edades tempranas.
Un consumo creciente entre adolescentes
Los datos oficiales reflejan que casi cuatro de cada diez estudiantes de entre 14 y 18 años han consumido bebidas energéticas en el último mes. Además, una parte significativa reconoce haberlas mezclado con alcohol, una práctica que incrementa los riesgos y que preocupa a las autoridades sanitarias.
Bustinduy defendió la decisión asegurando que responde a una inquietud social ampliamente compartida. Según los datos manejados por el Ministerio, alrededor del 90% de la población apoya restringir la venta de estas bebidas a menores. Incluso entre los jóvenes adultos de 18 a 35 años el respaldo alcanza el 88,3%.
Respaldo social y precedentes autonómicos
La iniciativa estatal se produce después de que comunidades autónomas como Galicia y Asturias hayan adoptado medidas para limitar o prohibir la venta de bebidas energéticas a menores. Estas experiencias han servido como referencia en el debate nacional.
En el ámbito europeo, varios países han implementado restricciones similares para productos con alto contenido en cafeína, en línea con las recomendaciones de organismos de salud pública.
Publicidad y control en puntos de venta
El Ministerio también estudia limitar la publicidad de productos poco saludables dirigida a menores, dentro de una estrategia más amplia para combatir hábitos de consumo perjudiciales. La futura normativa establecerá mecanismos de control de edad en los puntos de venta, aunque los detalles técnicos aún deben concretarse.
La regulación afectará a todas las bebidas energéticas comercializadas en establecimientos físicos, con especial atención a aquellas que superen el umbral de cafeína fijado por el decreto.
Protección de la salud pública
La decisión se alinea con las advertencias de organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que han alertado sobre los efectos del consumo excesivo de cafeína y azúcar en población joven.
Desde el Ministerio subrayan que la medida busca «proteger la salud de niños y adolescentes frente a productos potencialmente perjudiciales» y reducir una tendencia de consumo que ha crecido en los últimos años.







Pero se pueden cambiar de sexo con 16… acojonante
Quien renuncia a la libertad para ganar seguridad, terminará perdiendo ambas.
Pero seremos más progres.
Viva la progresia!!!!!!!!!!!!